Sin ser ningún experto en esto del ecommerce, sigo dejando unas notas de lo que pienso que voy aprendiendo sobre este mundo del comercio electrónico.
Lanzarse a vender por internet a muchas empresas les da miedo, sobre todo pymes. Varios son los miedos que creo que hacen que las pymes principalmente no se decidan a vender a través de internet. Algunos de estos miedos son:
- El miedo escénico a lo nuevo
- Trabajar sobre un medio que no dominamos
- Miedo a que las probaturas nos perjudiquen más que nos beneficien
- Miedo a canibalizar nuestras ventas en tiendas físicas.
- Miedo a la seguridad en el cobro de los pedidos
- Miedo a que nos copien nuestras ideas, prendas de vestir, calzado, …
Sin duda que todos estos miedos y estos intentos de protección de nuestros negocios al final creo que están perjudicando más a las empresas.
Si pedimos algo de ayuda, nos asesoramos con gente que tenga experiencia en esto del ecommerce y perdemos ciertos miedos, pienso que vamos a abrir una puerta que lejos de traernos amenazas a nuestros negocios, nos abre a un mundo lleno de posibilidades y oportunidades.
Tampoco las pymes podemos aspirar a hacer algo grande en un corto periodo de tiempo. El ecommerce, como todo lo nuevo para una empresa, necesita de un tiempo de aprendizaje. También necesitamos una gran dosis de paciencia tanto para aprender como para obtener resultados.
Haz pruebas. No decaigas si no funciona alguna de tus pruebas a la primera. O si funciona a la primera pero no a la segunda. Hay veces que estás intentando durante semanas algo sin éxito pero de repente llega un día en el que la cosa cambia. Dale tiempo al tiempo. De todas formas, como es lógico, también tendrás que saber cuándo tienes que desistir con una determinada oferta o con una determinada estrategia comercial.
Si no estás en internet por el miedo a canibalizar tus ventas en tiendas físicas, otros canibalizarán tus ventas.
Si tienes miedo a que te copien tus productos (ropa, calzado, diseños, etc) piérdelo porque correr ese riesgo es mucho más beneficioso que no correrlo. Una tienda física, sólo venderá a la gente que viva cerca de la zona dónde está situada o a la poca gente que se acerque a su tienda (casi toda de la misma ciudad). Pero si te abres a dar a conocer tus productos por internet, podrás vender a toda España sólo contratando los servicios de una mensajería. Si eres ágil, cambias tus productos con cierta frecuencia, si sabes hacer las cosas bien y con cierta flexibilidad o si vendes productos “clásicos” (que tienes desde siempre) a un precio adecuado, las ventas antes o después llegarán.
Si no tienes miedo a cobrar en tus tiendas físicas con tarjeta de crédito, por qué lo vas a tener si lo hace por internet a través de un TPV Virtual (Terminal de Punto de Venta Virtual). Al final es lo mismo. Con tener el TPV Virtual de tu banco, estás haciendo lo mismo que lo que haces en tu tienda física para cobrar.
Por tanto, ánimo a todo el mundo a que pierda el miedo a vender a través de internet, y también el miedo a comprar, ya que las posibilidades que se nos abren tanto a compradores como a vendedores son muchísimas.
Posts anteriores: