Parece que la morosidad empieza a tener un protagonismo bastante preocupante para nuestra economía. Hasta hace poco, comentaba que el enemigo nº1 que teníamos era la inflación. Pues ahora creo que la morosidad si todavía no le ha quitado el puesto, le queda muy poco tiempo para hacerlo.
Este tema es también muy delicado y peligroso, sobre todo por el efecto dominó o de contagio de esta situación entre las empresas.
Los bancos desde hace tiempo lo saben y ya empezaron a cerrar «el grifo» a nuevos créditos y préstamos de dinero para no seguir aumentando sus riesgos. Ellos lo saben y nosotros lo debemos saber. La suspensión de pagos de una empresa puede llevar perfectamente a la suspensión de pagos de otra relacionada con la primera.
En definitiva, debemos saber que la capacidad de pago de la gente y de las empresas cada vez es menor. Las dificultades de una compañía se las puede contagiar a otra que en un primer momento no parecía tener problemas económicos. Por lo tanto, esto de la morosidad debe hacer que tengamos todavía más prudencia en nuestros negocios, empresas o en nuestras inversiones.
Artículos relacionados:
El repunte de la morosidad resta casi 5.500 millones al beneficio de la banca (expansion.com).
Banco Popular prevé que la tasa de morosidad alcance el 5% en 2009 (elmundo.es).
La banca se enfrenta a la «caída en picado» del sector inmobiliario según S&P (eleconomista.es).