O lo que es lo mismo: Poner un negocio en internet es bastante fácil. Vender es bastante difícil.
Leyendo un post de loogic sobre las dificultades del emprendedor para enfocar, me vienen a la cabeza algunas ideas sobre este tema.
En el post se comenta que es raro ver a un emprendedor dedicándose a tiempo completo en el proyecto en el que cree. Es decir, trabajar 8 ó más horas al día en un solo proyecto.
En una etapa inicial a lo mejor la motivación es tan alta que no cuesta dedicarle todas estas horas al día. Pero unos meses o semanas más adelante, si no se ven resultados o aunque se vean, solemos desviar nuestra cabeza a nuevos proyectos. Esto ocurre en el mejor de los casos. Es decir, que puedas tener en las primeras fases de tu proyecto una dedicación total es un lujo al alcance de pocos. Digo esto porque yo, que he debutado hace poco más de un mes en esto de emprender y del ecommerce con Palomitta, no puedo dejar de trabajar en lo que trabajo para intentar ver si tengo existo o no con Palomitta. Si no lo tuviera, perdería mucho. El que no arriesga no gana, no triunfa, pero no me puedo quedar ahora y durante un año, por ejemplo, con la que está cayendo, sin trabajo y con un proyecto en el que no ingreso nada. Es decir, no puedo dejar de ingresar lo que ingreso con los gastos mensuales que tengo para pasar a tener ingresos “cero”. O es que a lo mejor esa situación me da cierto “vértigo” por mucho que pudiera aguantar durante un año. Por tanto, tengo y prefiero hacer un esfuerzo extra día a día pero hoy lo que no puedo ni quiero, dadas las circunstancias, es dedicarle 8 horas al día a mi proyecto. Esto pienso que también es algo que les pasa a muchos emprendedores.
Así que tener el día completo dedicado a una cosa o a un proyecto sin duda que hará que éste mejore más rápidamente pero esta «suerte» (la de poder dedicarte a un negocio que encima no te da ingresos hoy y que faltan meses para conseguirlo) la tiene poca gente. De todas formas, no tener 8 horas al día no debería hacernos abandonar la idea, ni abandonar nuestro proyecto. Una buena organización de tu agenda, una temporada de trabajo extra y pedir ayuda serán fundamentales para por lo menos intentar “emprender”.
Ahora, hablando más concretamente del ecommerce, todos sabemos que en internet es fácil poner una tienda online o un negocio sobre cualquier cosa. Pero lo que tenemos que tener claro también es la dificultad que existe para empezar a vender. Poner un negocio y vender son dos cosas muy distintas. La cultura en España todavía no está muy desarrollada en lo que al “ecommerce” se refiere y además, para el público que ya existe que compra y vende a través de internet sin problemas, ya hay mucha oferta de casi todo. Pero de nuevo creo que esto no debe tirar a la basura nuestro proyecto en internet.
En mi caso particular, con poco más de un mes de experiencia, es decir, sin experiencia todavía, lo que empiezo a tener cada vez más claro es esto mismo, que vender es muyyyy difícil. Ya no sólo es difícil hacer rentable un negocio en internet. Conseguir clientes “online” es realmente complicado. Pero si sabes esto, tendrás mucho ganado. Lo siguiente es no bajar las ganas ni el esfuerzo diario o semanal en el proyecto, trabajarlo, informarte, y esperar… pero sin dormirse.