Saltar al contenido
Juan Sainz de los Terreros

«Outlet online» (nueva decisión en nuestro negocio familiar)

Voy a comentar un poco el siguiente paso que vamos a realizar en el pequeño negocio familiar que tenemos: dos tiendas físicas de ropa y complementos infantiles, un taller en el que fabricamos nuestra propia ropa (con dos marcas) y desde hace dos meses una tienda online.

Por ponernos un poco en situación también quería comentar primero brevemente la estrategia y los dos pasos más importantes que hemos dado desde que se inició esta crisis que nos está afectando tanto a todos.

Empezamos por intentar bajar los costes donde se pudiera sin perder ni la calidad de los productos que vendíamos, ni la calidad en el servicio de venta que teníamos en las tiendas.

Una primera condición que nos pusimos era que lo último que “tocaríamos” eran los puestos de trabajo. Confiamos en la gente que trabaja con nosotros y pensamos que podemos seguir adelante sin despedir a nadie. También pensamos que aunque no exista tanto trabajo como hace dos años, el servicio se podría resentir en cualquier momento y que el “remedio (despedir) podía ser peor que la enfermedad (crisis)” para nuestro futuro.

Tras un primer cambio importante en una de las tiendas de ropa y complementos infantiles, en el que pasamos a vender sólo la ropa que fabricamos nosotros, la reducción de costes la empezamos a notar rápidamente. La “tienda 2” por tanto, perdía algo de variedad al no vender tantas marcas (distintas a las nuestras) ni tantos productos pero además de reducir los costes de manera importante, fomentábamos la venta de nuestros productos, los cuales, lógicamente, nos dan mayor margen.

El segundo cambio importante que realizamos fue el poner una tienda online. Tocaba buscar cómo poder hacer subir nuestros ingresos y creamos Palomitta. La inversión es muy reducida para los beneficios que te puede dar, pero si no saliera bien, es decir si hay que cerrarla, el “drama” no sería ni de lejos el que sería si esta tienda fuera una tienda física. Cerrar una tienda física supone un golpe económico y psicológico mucho más fuerte que el cierre de una tienda online. Por tanto, la apertura de la tienda online la hemos hecho con la ayuda de unos expertos en esto del “ecommerce”, pagando sólo el coste de la creación de la web, nada más. Es decir, no se ha contratado a nadie para que la administre y gestione ya que dicho trabajo lo hacemos mis hermanas y yo. El catálogo va muy poco a poco aumentando ya que creemos que es muy importante que los productos que se vendan, dadas nuestra condición de pyme, sin la fortaleza en recursos económicos y humanos como puede tener una gran empresa, sean productos buenos y fáciles de suministrar en cualquier momento. De ahí que la selección se vaya haciendo poco a poco. En una primera etapa, nos vamos a alejar un poco de las modas, nos vamos a centrar en productos de siempre y en “complementos – regalos” (canastillas, mantitas, toquillas, toallas, cunas, etc) que en ropa (cuya gestión online la vemos más complicada). En el futuro seguro que iremos incluyendo más prendas (ropa) que las que estamos poniendo en esta primera etapa.

Por último, ahora hemos querido ver cómo podíamos dar salida a las prendas que se iban quedando sin vender y que ya no se iban a poner más en las tiendas físicas. En ocasiones las rebajas no dan para vender toda la ropa que nos has vendido antes y por tanto se pueden ir acumulando al cabo de los meses bastante ropa que ya debe darse por perdida como ventas. Algún que otro año, hemos hecho una especie de “mercadillo” muy familiar (con clientes muy conocidos por nosotros, con amigos y con la familia) y hemos puesto dicha ropa con unos descuentos espectaculares para darles algo de salida y por lo menos recuperar algo que ya se había dado perdido totalmente. Pues ahora, lo que queremos hacer es establecer dicho “mercadillo familiar” en internet. Vamos a crear en la propia página de Palomitta (nuestra tienda online) un nuevo departamento que sea nuestro particular “Outlet”. Esperamos de esta manera, que a poco que lo vayamos comentando en nuestras tiendas y a poco que se le vayan dando salida a ciertas prendas para recuperar, como he comentado antes, por lo menos algo de lo que ya hemos dado por perdido al 100%, esta nueva decisión nos haga subir algo más nuestros ingresos.

Puede existir un riesgo, el cual no creemos que sea muy elevado, y es la posible “canibalización” que puede producir el outlet a nuestros productos y a las tiendas (tanto físicas como la online). Al ser cosas muy concretas las que se van a poner en el outlet, como productos más de moda o de temporadas anteriores o productos de exposición (como por ejemplo una cuna) los cuales no se pueden vender a su precio PVP inicial, los cuales dadas sus características de calidad no son productos que se venden a “bajo coste”, creemos que con esta iniciativa podemos llegar a más clientes, vender ciertos productos que ya no se venderían, recuperar parte de un dinero dado por perdido al 100% y por tanto pensamos que todo esto nos va a beneficiar más que perjudicar.

Bueno, pues así es como vamos sobreviviendo a la crisis. Lo más importante que veo sobre la situación que vivimos nosotros es que la crisis la vamos pasando como buenamente podemos y que nos hemos aventurado a estar en internet. Mucho tenemos que aprender, pero lo bueno es que ya estamos en ello, aprendiendo día a día de algo fundamental para el futuro de todos los negocios, el ecommerce.

 

Artículos relacionados:

El «aprendiz»: yo en Palomitta

Emprender en internet es fácil, lo dificil es vender.