Hace un año comente este indicador (Big Mac) que se suele utilizar para ver si los tipos de cambio de las monedas están bien valorados.
El enfoque teórico del índice Big-Mac se deriva de la teoría de la paridad del poder adquisitivo (PPA) que establece que productos similares, situados en diferentes países, deben tener igual precio (ley de un sólo precio). Es decir, el tipo de cambio debe igualar los precios de una cesta de bienes y servicios en dos países.
Este indicador por lo tanto es un indicador sencillo pero como todo indicador tiene sus debilidades.
Vamos a ver qué es lo que nos dice este índice en la última actualización que ha hecho la revista The economist.
Hace un año, este indicador nos mostraba que una hamburguesa en Europa costaba un 27% más que en EEUU (multiplicando los euros que costaba la hamburguesa en Europa por el cambio EURUSD).
Hoy este indicador nos dice que en Europa un Big Mac cuesta un 35% más que en EEUU.
Entonces, para que se igualen los precios, lo que tendría que ocurrir es que o bajan el precio de la hamburguesa en Europa o suben el precio de la hamburguesa en EEUU o que el tipo de cambio se mueva hasta que se ajuste este desequilibrio. En este último caso, para que los precios se ajusten, el dólar debería apreciarse o, lo que es lo mismo, el euro depreciarse (que nos den menos dólares por cada euro), ya que con el tipo de cambio actual sale que el euro estaría un 35% sobrevalorado.
Evidentemente, no creo que por este índice el dólar se tenga que apreciar un 35%, pero sí que es otro dato a tener en cuenta que nos dice que el euro está sobrevalorado.
