Esta 10 de febrero el MAB presentó su nuevo reglamento.
Hay muchos cambios o modificaciones pero hoy quería detenerme en uno: la obligación de realizar una revisión limitada de las cuentas semestrales por parte del auditor de las cotizadas en el MAB.
Buscar mayor transparencia y generar una mayor confianza en los inversores es fundamental a día de hoy en el MAB. Esto no quita para que piense que en ocasiones las críticas que se han hecho a este mercado hayan sido algo excesivas ya que una cosa es que una compañía sea una mala inversión y otra es que no sean transparentes. De repente en el MAB todos eran “presuntos estafadores” o esa es la sensación que tenía cuando leía artículos y opiniones en diferentes medios de comunicaciones o cuando comentaba con algunas personas la evolución de este mercado hace unos meses. Si hay un fraude o si alguien engaña, en esas personas o en esa empresa debería quedarse la polémica. Las responsabilidad habrá que pedírselas a ellos, no a los demás que nada tienen que ver. Pero bueno, vivimos en un mercado en el que tenemos que aceptar estas cosas al igual que hay que tener cuidado cuando todos o una gran mayoría de personas están eufóricos con algún tipo de compañía, sector o mercado.
Una empresa podrá tener unas previsiones extremadamente optimistas y no conseguir sus objetivos. Aquí el inversor también tendrá que valorar bien dónde invierte y qué tiene que ocurrir para que una empresa pueda conseguir lo que dice que va a conseguir. Otra cosa es pensar que los números y cuentas que presentan son falsos. Y me refiero al presente y las cuentas ya auditadas. Evidentemente a muchos se nos viene un caso en concreto en que parece que todo era falso. Es así. Pero es que este problema no existe sólo en el MAB. Por desgracia existen verdaderos profesionales del engaño en cualquier parte del mundo.
La situación es la que es y aunque crea injustos muchos ataques que se le han hecho al MAB, toca remangarse y demostrar que una cosa es invertir en una empresa de mucho riesgo en la que puedes que llegar a perder toda la inversión, a pensar que estas empresas engañan con sus resultados y que no son de fiar. El riesgo y las previsiones optimistas o sin fundamento es una tarea más de análisis del inversor y que cada uno tendrá que ver si quiere asumirlas pero de verdad que los resultados que presentan las empresas que cotizan en el MAB no son menos rigurosos o más manipulables que otras compañías que cotizan en Bolsa (en el que solemos denominar Mercado Continuo). Y a las pruebas me remito. Fraudes y cuentas falsas o reformuladas las tenemos hasta en el IBEX-35.
Ahora, volviendo a la nueva obligación que tienen las cotizadas en el MAB, me resulta algo sorprendente ver que ahora se les exige una revisión limitada de sus cuentas semestrales. No es una auditoría como tal pero sí que el auditor tendrá algo que decir de las cuentas semestrales presentadas por las empresas del MAB. No me parece mal idea ni mucho menos. Lo que me sorprende es que a las empresas del MAB se les obligue a algo que no se les obliga a las que cotizan en la Bolsa de los “grandes”. Además, esta obligación supondrá unos mayores costes para las compañías del MAB. Así que con esta medida presentada en el nuevo reglamento del MAB, creo que podemos decir que las cotizadas en este mercado alternativo están más auditadas y tienen unas exigencias mayores de auditoría de las cuentas que las que cotizan en la Bolsa (Mercado Continuo).
Si a esto añadimos que las cotizadas en el MAB tienen a un Asesor Registrado (figura que tampoco existe en la Bolsa) que debe controlar todo lo que hace la compañía, creo que estamos ante un mercado que hay que entender como de mucho riesgo en el que habrá que normalizar hasta la quiebra de compañías, al igual que ocurre en otros mercados como el AIM, pero que ofrece unas garantías de transparencia y que debería generar confianza en los inversores. Insisto en que una cosa es invertir en empresas en las que asumes muchísimo riesgo y otra es pensar que en el MAB no existe transparencia o garantías de que la información que las empresas presentan no es de fiar en materia de cuentas de resultados presentes y de años anteriores. Si nos fiamos por norma general de las cuentas, no hablo de previsiones, en el Mercado Continuo o en el IBEX, deberíamos fiarnos de las cuentas presentadas por las empresas del MAB. Estamos también en nuestro derecho de no fiarnos de nada. Entonces evidentemente no invertiremos en ninguna compañía ya cotice en el IBEX o en el MAB.
En definitiva, el inversor tendrá que hacer un esfuerzo de análisis de las compañías del MAB y ver si le merece la pena invertir en compañías que tienen mucho por demostrar o que tienen unas previsiones extremadamente optimistas y que muestran un crecimiento muy elevado a corto plazo principalmente porque a día de hoy es cierto que no hay apenas análisis ni profesionales que valoren estas empresas. Pero de verdad que si alguien mira los resultados auditados de las empresa del MAB, que los mire como si mirara las cuentas de las compañías que cotizan en la Bolsa (en el que solemos denominar Mercado Continuo o en el IBEX-35).
