Parece que vamos a tener un nuevo y largo culebrón con la operación de venta por parte de Sacyr de su participación en Repsol.
Esta operación está centrando la atención del mercado por sus múltiples implicaciones económicas, financieras y políticas que supone. La necesidad de la constructora e inmobiliaria Sacyr Vallerhermoso de vender el 20% que posee en Repsol es debido principalmente a su necesidad de liquidez derivada del elevado endeudamiento que posee. Pero esta venta puede derivar en otras ventas de acciones de Repsol por parte de otros importantes accionistas de la petrolera, como son las participaciones de La Caixa, Caixa Catalunya y Mutua Madrileña. Por lo tanto, parece que el porcentaje que está en venta es un 30%. Esta cifra es muy importante, ya que la Ley de OPAS en España la señala como la frontera para lanzar una oferta por la totalidad de la compañía.
Por qué esta urgencia de vender Repsol?
A pesar de haberse rebajado el grado de urgencia debido a la venta de Itínere a Citigroup por más de 7.800 millones de euros, venta que reduce el endeudamiento de Sacyr de los 19.000 millones de euros que tenía a 12.000 millones de euros aprox., esta operación de Repsol sigue siendo una prioridad. Por lo tanto, la venta de Itínere, «salva» por ahora a Sacyr y le da algo de tiempo para poder vender mejor su participación en Repsol.
El endeudamiento está ahogando a Sacyr. La elevada participación en Repsol y el elevado apalancamiento utilizado para conseguirla, está «canibalizando» a la propia compañía. La acción de la petrolera ha pasado de los 26 euros a los que compró aproximadamente Sacyr hace dos años, a los 14,80 euros a los que está cotizando Repsol por estas fechas. Es decir, la propia pérdida de valor de la acción, le está llevando a Sacyr a estrangularse ella misma, ya que el aumento de garantías y el pago de la deuda se está convirtiendo en una misión imposible.
Cómo está Repsol?
Repsol mantiene una fortaleza en el negocio de refino. Tanto sus resultados operativos, su nivel de apalancamiento financiero y su posición de liquidez siguen mostrando a una compañía fuerte. Destaca el incrementó en un 28% del EBITDA del tercer trimestre respecto al registrado hace un año. Su elevada exposición en Argentina, la cual está intentando reducir, no le está beneficiando en términos generales. El descenso del precio del petróleo y la caída de la producción se compensa con una mejora en los márgenes de refino y un aumento de los precios de venta.
El endeudamiento de la compañía no es excesivo. Su ratio deuda/ebitda se sitúa por el entorno de 1,3 veces. No tiene grandes vencimiento de deuda en el 2009 y su situación en cuanto a la liquidez es también buena.
Por último, el CDS (cobertura al riesgo de impago de Repsol) sí que está relativamente alto. La exposición de Argentina no le está ayudando a rebajar este «indicador». Por lo tanto, una de las condiciones que parece clara para que baje el CDS de Repsol, es que se reduzca la exposición que la petrolera tiene en Argentina.
Implicados en la operación de Sacyr en Repsol.
Los principales integrantes de las 42 entidades que formaron el crédito sindicado que hizo posible la compra del 20% de Repsol por parte de Sacyr son:
- Banco Santander: 1.150 millones de euros.
- Citigroup: 1.150 millones de euros.
- Caja Madrid: 933 millones de euros.
- Calyon: 563 millones de euros.
Alternativas a futuro.
Aunque parece que Repsol es un complemento perfecto para Lukoil, y que Lukoil estaría dispuesto a pagar un precio muy superior al que cotiza Repsol en el mercado, el cual se situaría por el entorno del precio que pagó Sacyr hace ya dos, es decir, que todo «cuadraría», se abren muchas incertidumbres sobre la operación. Incertidumbres económicas, con las entidades financieras exigiendo «garantías» a la operación, e indudablemente, incertidumbres políticas.
Lo que parece cierto es que Sacyr quiere vender Repsol, pero a quién y cómo no está tan claro, o eso me parece a mí. Se están barajando otras alternativas y se oyen muchos rumores. ENI, Total, el Estado español a través de la SEPI, los bancos acreedores, etc, son algunos de los nombres que se han escuchado con posibilidades de adquirir el 20% de Repsol que posee Sacyr. Es decir, que creo que queda mucho por ver de este «culebrón».
Mi opinión.
Creo que Sacyr se aventuró en una operación que nadie entendía en su momento y que no «cuadraba» por ningún lado. Una constructora e inmobiliaria entraba como principal accionista de una de las petroleras más importantes del mundo, Repsol. Creo que tenía mucho que perder y poco que ganar con esta estrategia. El apalancamiento y el riesgo de la operación eran demasiado elevados. Por lo tanto si salía mal la operación, «era algo que se veía venir». Todo el mundo pensará de nuevo el por qué de esta operación rocambolesca y buscará justificaciones fuera de lo «normalmente» aceptado.
No creo que sea bueno para España que se venda esta participación de Repsol a Lukoil, ya que le convertiría en el primer accionista de la petrolera y nos dejaría todavía más expuestos al exterior de lo que estamos en materia energética. La operación de todas formas no debe ser «vetada» ya que es una operación empresarial, pero creo que se deberían buscar otras alternativas. De todas formas, sí que creo que Sacyr es «libre» para hacer lo que crea más conveniente. Lo que no me gusta, es que si empresas españolas no pueden entrar en Rusia, o si quieren entrar se encuentran con multitud de dificultades, por qué vamos a dejar tan fácilmente que empresas rusas entren en España. Es decir, si somos mercados libres, somos libres de verdad, pero si en un mercado nos ponen trabas, creo que no debería ser un escándalo poner trabas a esas empresas de ese país que nos pone trabas para realizar operaciones empresariales.
Además, el triángulo Repsol – Gas Natural – Unión Fenosa, creo que todavía tiene algo que decir en esta operación. Existen muchos intereses y al igual que apareció Acciona en la ya famosa OPA de Endesa, creo que aquí falta un protagonista por aparecer.


