
He sido bastante crítico en el blog con todo lo relacionado con la obra social y las cajas de ahorro.
En cierta manera, me alegra ver como una persona como Manuel Conthe (ex presidente de la CNMV) en el post incluído dentro de su blog «El prestigio social de pagar impuestos» dice algo como esto: «Ya en mi época de Director del Tesoro les decía a algunas Cajas de Ahorro, obsesionadas por adquirir instrumentos no sujetos a retención, que «no hay mejor obra social que pagar impuestos».» En este post habla de dos medidas que adoptaría él para fomentar el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias. Resumiendo pone:
1. Que en sus memorias de «Responsabilidad Social Corporativa» (RSC) las empresas incluyan, como indicador social favorable, el importe de los impuestos que pagan.
2. Que la Casa Real, en colaboración con la Agencia Tributaria, reciba periódicamente en audiencia oficial a aquellas personas físicas que más IRPF hayan pagado, en términos absolutos (siempre y cuando manifiesten, una vez contactadas por la Agencia Tributaria, su deseo de asistir).
Son medidas, a mi entender, buenas pero creo que hoy por hoy poco efectivas. La cultura que tenemos es la que tenemos y cambiarla es muy complicado. Premiar moral y éticamente a la gente creo que para la gran mayoría son recompensas pequeñas
Pero bueno, volviendo al tema principal que quería reflejar en este «post», no se si estáis muy a favor de que sigan existiendo este tipo de entidades (las cajas de ahorro). Yo creo que sí que es bueno que existan, pero no como existen hoy en día. Creo que hoy Caja Madrid o La Caixa tienen mucho más de banco que de Caja de Ahorros («entidad sin ánimo de lucro»).