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Los gimnasios Supera emiten deuda en el MARF al 6%

supera centro deportivo

Otra de las fórmulas de financiación alternativas a la bancaria que empiezan a tomar cierta importancia para la mediana empresa es la emisión de bonos o pagarés en el MARF.

Por ejemplo, hace unos días, Sidecu, la empresa concesionaria de centros deportivos municipales, ha debutado en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) con bonos al 6%. La compañía ha colocado 55 millones de euros en bonos senior garantizados con vencimiento en 2020.

La empresa que opera bajo la marca Supera, gestionó 25 centros deportivos hasta finales de 2014. Este 2015 ya ha abierto otro y está previsto que en los próximos meses inaugure dos más hasta alcanzar los 28 centros, 26 de ellos en régimen de concesión, uno bajo la fórmula del alquiler y el que queda en régimen de derecho de usufructo.

En cuanto a los resultados de 2014 y sus cuentas:

  • La facturación fue de 35,6 millones € (+9,5% vs 2013).
  • El beneficio de explotación fue de 6,6 millones € (-7,7% vs 2013)
  • El beneficio neto ascendió a 2,23 millones € (-24,5% que en 2013).
  • Fondos propios de 21,7 millones €.   
  • Pasivo (entre corriente y no corriente) de 92,2 millones.
  • Activo total: 113,9 millones €.

Todas las empresas que busquen financiación en el MARF deben de tener una calificación de una entidad independiente. Pero también la propia emisión debe tener su calificación. Con esto de fondo, nos podemos encontrar que una empresa tiene una determinada calificación pero que por cualquier motivo y naturaleza de la emisión que propone al mercado, dicha emisión tenga una calificación inferior a la que tiene la propia sociedad. Pero también nos podemos encontrar la situación inversa como es lo ocurrido en este caso. La agencia Axesor asigna a la emisión de Sidecu una calificación crediticia de BB en base a la estructura de garantías, obligaciones y rango crediticio de la emisión, dos escalones por encima del rating que asigna al propio emisor, de B+. En todo caso, ambas calificaciones se sitúan en grado de bono basura.

En definitiva, nos encontramos con una empresa que ha encontrado en el MARF una vía de financiación alternativa a la bancaria, consiguiendo 55 millones de euros emitiendo unos bonos al 6% (vencimiento 2020) y siendo una sociedad que factura unos 35 millones de euros con un beneficio neto de 2,23 millones.

Dejo a continuación el folleto de la emisión:

Folleto emisión Sidecu: bonos senior, 55 mil. €, 6%, vto. 2020 (marzo 2015)

Un año de vida del MARF como alternativa de financiación para empresas

MARF

¿Qué es el MARF?

El MARF es el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) en España. El objetivo del MARF es facilitar a las empresas un acceso en condiciones más favorables a la financiación, mediante la emisión de valores de Renta Fija.

El MARF se configura formalmente como un Sistema Multilateral de Negociación (SMN), adaptado a las recientes exigencias de la normativa europea y española, y se desarrolla a través de una plataforma electrónica de negociación que ofrece transparencia y liquidez, garantiza la mejor ejecución de las órdenes y, con ello, la necesaria protección del inversor. Las empresas que acuden al MARF se benefician de unos requerimientos menos exigentes y más flexibles que en los mercados oficiales regulados, lo que se traduce en mayor agilidad y rapidez en los trámites así como en unos menores costes.

El MARF está gestionado y dirigido por AIAF.

¿A quién va dirigido?

Se dice que es el MARF va dirigido a pequeñas y medianas empresas. Realmente, creo que va dirigido a empresas medianas o grandes excluyendo grandes multinacionales. El término de empresa mediana y grande depende muchas veces de una amplia variedad de factores. Lo que está claro viendo las emisiones que se han dado en este mercado, es que para empresas pequeñas no es.

Emisiones MARF dic2013-dic2014

Vemos que predominan emisiones de 20, 30 ó 50 millones de euros. Además suelen ser empresas que buscan una alternativa a la financiación bancaria pero que además tienen una solvencia que las pequeñas empresas no suelen tener.

Cifras a destacar

El MARF admitió a cotización el 20 de diciembre de 2013 su primera emisión de bonos realizada por la Sociedad Anónima de Obras y Servicios, COPASA, que lanzó bonos por un importe de 50 millones de euros, a cinco años‐vencimiento en diciembre de 2018 – y cupón del 7,50%.

Durante su primer año de vida, once compañías han realizado emisiones en el MARF por importe de 550 millones de euros, según recordó el secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, el pasado 10 de febrero en una Jornada Informativa sobre el MARF celebrada en el Palacio de la Bolsa.

Desde su nacimiento ha acogido 12 emisiones de renta fija, 7 a medio plazo y 5 a corto plazo, demostrando que es capaz de ofrecer la posibilidad de realizar emisiones a distintos plazos y tipos. Entre las innovaciones que han comenzado a desarrollarse a través del mercado destacan el arranque de las emisiones de los Bonos de Titulización de préstamos a pymes y los “Project Bonds” que financian el desarrollo de un determinado proyecto.

“En el primer año de vida hemos logrado atraer al MARF a las principales entidades de carácter financiero como miembros o asesores registrados, participantes principales de este mercado, junto con emisores e inversores, y estamos logrando ofrecer una amplia variedad de activos que van desde el medio y largo plazo hasta los programas de pagarés de empresa en el corto plazo”, apuntó en dicha jornada Francisco de Oña, presidente de AIAF.

¿El MARF entonces vale para las pequeñas empresas y los pequeños inversores?

Creo que no. Ahora mismo una pequeña empresa si buscara este tipo de financiación necesitaría emisiones bastante por debajo de los 20 millones de euros. Esta cifra no está al alcance de lo que solemos entender como pyme en España.

Además, el pequeño inversor es difícil que encuentre en el MARF alternativas de inversión ya que si no me equivoco, el importe mínimo para los inversores es de 100.000 euros.

¿El MARF es necesario?

Muy necesario. Todo lo que sean nuevas vías de financiación para las empresas en España son muy necesarias. Creo que el MARF hará su papel en el tipo de empresas a las que se dirige y ayudará a reducir el elevado porcentaje que tenemos en España en cuanto a la financiación bancaria. Un 80% de la financiación de las empresas viene vía bancos cuando en otros países como UK o EEUU están entre el 30 y 40%.

En definitiva, creo que necesitamos un MARF que ayude a las empresas a tener más alternativas de financiación. A día de hoy no está dirigido a las pequeñas empresas pero seguro que el MARF tendrá un papel importante en España si se le apoya e impulsa.

Apple lanza un mensaje a Obama emitiendo deuda

apple-logo

Apple, una compañía 2014 que terminó con 157.800 millones de dólares en caja, emite deuda por 5.000 millones.

AAPL cash dec 31

Si hay una empresa que no necesita pedir dinero a los inversores, esta empresa es Apple. ¿Por qué va y emite 5.000 millones de dólares en bonos? El mensaje es claro. La mayor parte de las gigantescas ventas de Apple y de los espectaculares beneficios generados por la compañía proceden de fuera de EEUU. Algo más del 10% podríamos decir que lo genera en su mercado doméstico. ¿Qué ocurre con el dinero generado y ganado fuera del país? Para “repatriarlo” tiene que pasar por “caja” y pagar impuestos. Apple los podría pagar y seguiría ganando muchísimo dinero pero aquí entra ya el conflicto de interés de la mal llamada a veces ética y la estética a la hora de hacer frente a las obligaciones fiscales que imponen los gobiernos a las empresas. El caso es que Apple, prefiere ser eficiente y endeudarse un poquito, repatriar de alguna manera parte de los beneficios que genera en el exterior de su país y retribuir al accionista vía dividendos o reducción de capital. De esta manera el dinero que se ahorra es muy importante también. La polémica está servida pero miremos y analicemos el problema si mezclar churras con merinas.

En definitiva, creo que el mensaje de Apple a Obama en particular y a los gobiernos en general es: “No me veas como un enemigo, mírame como un aliado tuyo. Si somos amigos, nos irá mejor a los dos”. De ahí que en España pague poco o casi nada de impuestos. Apple en materia fiscal se va a otro país europeo en el que la tasa impositiva es mucho más reducida lo que hace que España no vea nada del impuesto de sociedades y que el otro país ingrese un pequeño porcentaje de sus beneficios pero una gran cantidad de dinero dada la magnitud de la que estamos hablando. De ahí que Apple emita deuda en EEUU cuando tiene caja para reducir por ejemplo el déficit de España a cero y con lo que queda podría llegar a comprarse Inditex, etc.

El mensaje para navegantes es claro.

Actualización (3 enero 2015): La emisión de bonos parece que finalmente ha sido de 6.500 millones de dólares.

Zinkia quiere emitir bonos convertibles en acciones

pocoyo y amigos

La situación financiera de Zinkia es muy delicada desde hace ya unos cuantos meses. Las tensiones de tesorería han sido tan importantes y graves que la compañía no tuvo más remedio que solicitar el “preconcurso de acreedores” el pasado 31 de octubre.

Antes de presentar “preconcurso” quisieron emitir un bonos al 11% por un importe de 7,8 millones de euros a tres años. Al no conseguir demanda en esta emisión, el preconcurso vino de la mano.

En su momento comenté que yo personalmente no acudiría a este emisión de bonos ya que para asumir el riesgo “Zinkia”, prefería asumir el riesgo en acciones que en bonos. Es cierto que los bonistas tiene preferencia de cobro sobre los accionistas ante una hipotética liquidación de la compañía, pero también es cierto que la recompensa en acciones entendía que era muy superior a la rentabilidad que ofrecían los bonos si no hay liquidación. Por ese motivo era más partidario de comprar acciones que de adquirir bonos.

También comentaba que entendía que iba a ser más fácil para la compañía captar dinero vía ampliación de capital que vía emisión bonos “sin más”, por el motivo de la rentabilidad. Un 11% anual en bonos de Zinkia a tres años como los que ofrecían en la emisión que tuvieron que cancelar el pasado 31 de octubre, es sin duda una buena rentabilidad. Pero invertir a los precios a los que estaba cotizando en esas fechas Zinkia, creo que ofrecía una rentabilidad muy superior. Del 33% de los bonos, a más del 100% e incluso diría que un 200% podríamos obtener en Zinkia a un par de años. La cotización por el entorno de los 0,70 euros suponía una capitalización muy baja para lo que para mí vale Zinkia. Desde hace tiempo vengo comentando que por debajo de un euro entendía que no había casi riesgo de pérdida, aceptando que me puedo equivocar, porque el activo de la marca Pocoyó valía mucho más que esa valoración en bolsa. Otros no tendrán esta opinión. Pero os comento la mía y por eso compré acciones en 2012 a 0,72 euros y en 2013 a 1 euro.

Ahora, han comunicado en un Hecho Relevante que se va a celebrar una Junta General Extraordinaria de Accionistas el próximo 11 de febrero para delegar en el Consejo de Administración la facultad para emitir bonos convertibles en acciones. Por lo tanto, parece que dentro de poco habrá una nueva emisión de bonos pero en este caso será de unos bonos convertibles en acciones. Creo que dependiendo de las condiciones de conversión, ahora sí que podría ser interesante esta emisión o que por lo menos la compañía va a tener más fácil el acceso a financiación. Como ya he comentado, para mí una cotización por debajo de 1€ es una cotización muy atractiva para invertir en acciones de Zinkia. También es cierto que mi exposición a la compañía es baja. Lo que quiero decir es que estoy invertido pero que tampoco apuesto fuerte dadas las dificultades que todavía tiene que superar la compañía y dada la incertidumbre que aún genera el futuro de Zinkia. No me costará nada por ejemplo comprar dentro de un año, si es que ocurre, acciones a 2 euros si el horizonte ya se ha despejado, se ha refinanciado la compañía y si el negocio sigue mostrando un futuro prometedor que hagan que mi valoración supere con creces los 2 euros. Pero por ahora, estoy cómodo con las acciones y exposición que tengo en Zinkia (un 4% de mi cartera).

Es decir, que como siempre habrá que ir paso a paso. Yo hoy confío en que Zinkia solventará la difícil papeleta que tiene a nivel financiero y creo que estar invertido a unos precios por debajo de 1€ va a hacer que tenga una inversión con un resultado positivo importante a uno o dos años como mucho. Luego habrá que ver como va evolucionando todo en Zinkia y ver si aunque suba sigue siendo atractivo comprar más acciones, estar invertido o por el contrario, si hay suerte y sube la acción a 2 euros, a lo mejor en ese momento, que puede ser este año o el que viene, es ya la hora de vender.

En conclusión, creo que Zinkia con una emisión de bonos convertibles en acciones va a tener más fácil el acceso a financiación y que éste va a ser otro paso más para conseguir la ansiada estabilidad financiera para poder seguir creciendo con fuerza tras haber conseguido refinanciar la anterior emisión de bonos que tenía que haberse amortizado el pasado mes de noviembre.

Por último, recuerdo la emisión de bonos convertibles realizada hace poco tiempo por Bodaclick. La situación financiera de Bodaclick también era muy delicada y necesitaban con urgencia financiación para poder afrontar el futuro con ciertas garantías. El negocio iba mejorando pero las tensiones de tesorería empezaban a ahogar a Bodaclick. Con esto de fondo, con una emisión de bonos sin más, iban a tener muy difícil conseguir financiación. La compañía optó por una emisión de bonos convertibles en acciones destinada a “canjear” un préstamo recibido por parte de dos compañías mexicanas por un importe de 4 millones de euros, importe que coincidía además con el cifra en negativo que tenían de fondos propios. Las condiciones creo que son muy favorables para estas empresas ya que aseguraban un tipo interés elevado si no canjeaban esos bonos en acciones, y además la rentabilidad podría dispararse si canjeaban los bonos por acciones debido a la fijación de una valoración máxima de la compañía. Es decir, con la valoración que se había fijado para Bodaclick entre 20 y 30 millones de euros, si por ejemplo la capitalización de Bodaclick se disparaba y daba una valoración por encima de los 30 millones de euros, los inversores mexicanos podrían decidir si canjear sus bonos por acciones y aprovecharse de la subida de la acción. El resultado obviamente dependerá de cómo se valore Bodaclick para estos inversores en el canje de bonos por acciones y cómo esté cotizando la acción de Bodaclick.

En definitiva, creo que en Zinkia vamos a ver algo parecido que lo que hemos visto hace poco en Bodaclick.

Zinkia, pasito a pasito

Pocoyo

La situación a día de hoy en Zinkia es muy complicada. En situación de preconcurso de acreedores, con unas grandes tensiones de tesorería y con una más que necesaria refinanciación de la deuda, Zinkia parece que tiene un nubarrón muy negro encima de ella.

Pero bueno, este lunes 16 de diciembre ha dado otro pasito hacia delante en busca de esa tranquilidad financiera que tanto necesita. Hace una semana, el 9 de diciembre, la compañía consiguió el “sí” de los bonistas para refinanciar la emisión de bonos de 2010 que tenía que haber vencido este mes de noviembre. El acuerdo consistía en alargar el vencimiento en dos años hasta el 2015, se sube para estos dos años el cupón del 9,75% al 11%, se abre la posibilidad de recompra por parte de la empresa en noviembre de 2014 y se confirma que el pago del cupón de este mes de noviembre se realizaría de manera inmediata. Pues hoy, 16 de diciembre, se ha procedido al pago de dicho cupón.

Este es un pasito más, pero evidentemente faltan muchos más “pasitos”. Uno es de la refinanciación total de la deuda financiera que tiene Zinkia y la deuda con sus proveedores. Otro creo que es la entrada de dinero vía ampliación de capital. Aunque su presidente ha vuelto a decir que Zinkia no necesita una ampliación de capital, creo que va a ser difícil que ésta no se produzca.

Por el camino, en bolsa la acción está dando unos bandazos importantes. Lógicos por otro lado pero la verdad es que para el que no tenga las cosas claras, estos movimientos pueden dar algo de vértigo o mareo.

En el mes de octubre la acción se movió entre 0,72 euros y 0,95 euros (precio de cierre). La cotización cerró en los 0,72 euros el día 9, el 10 y el 31 de octubre. Éste último día fue cuando la compañía presentó el “preconcurso de acreedores”. Esta situación trajo consigo un “saco” de incertidumbre sobre el futuro de la compañía y muchos inversores y accionistas decidieron vender sus acciones. Yo desde antes del preconcurso y durante este proceso en el que se encuentra la compañía, he estado positivo ante el futuro de Zinkia porque creo que la compañía tiene un activo muy importante con el que hacer frente al futuro, la marca Pocoyó. Otros no lo creen así y por este motivo se deciden a vender o a no entrar en el valor. La acción después de presentar Zinkia preconcurso de acreedores llegó a 0,36 euros este 2 de diciembre.

Hay gente que me dice como aguanto la rentabilidades negativas como las que estaba aguantando en Zinkia. Me dicen que me ponga un stop y que luego compre más abajo. Les digo que como no sé que es lo que va a hacer la acción prefiero seguir dentro dada la seguridad que tengo en mi inversión a los precios a los que he comprado. Que puedo mejorar mi inversión vendiendo y comprando más abajo, sí. Pero esas florituras se las dejo a los “técnicos”. Creo que aunque parezca fácil, si vendemos, luego va a ser complicado que pongamos una orden de compra más abajo y que además puede que si la ponemos no toque el límite que hemos introducido y nos perdamos la subida si es que la hay. En definitiva, que la caída de Zinkia no me preocupaba. Evidentemente prefiero no ver caer mi acción y prefiero comprar a 0,50 euros que a 0,70 euros. Pero lo dicho, para estos ajustes no me veo capacitado y prefiero entrar en una compañía porque creo que vale mucho más sin afinar tanto en el precio ya que este afine me puede llevar a no entrar en la compañía y perder una inversión que entiendo que es atractiva.

Por otro lado, es cierto que operando así en bolsa podré perder cierto potencial y que en ocasiones tendré que vender con fuertes pérdidas. Lo importante es que cuando me salga bien una inversión, gane muchísimo más que en mis errores. De ahí que piense que el mejor “stop-loss” es una buena valoración.

Como he comentado, la acción tocó y cerró en los 0,36 euros el 2 de diciembre. A partir de ahí, llegaron ciertas noticias que han animado y mucho a la cotización. El “sí” de los bonistas a la refinanciación, el pagó del cupón de los bonos de este mes de noviembre y la llegada de dinero “mexicano” son las más relevantes. Por estos motivos, parece que la acción ha subido con fuerza hasta situarse de nuevo a niveles en los que se encontraba antes de presentar preconcurso de acreedores cerrando este lunes 16 de diciembre Zinkia en 0,84€ (+133% en dos semanas desde que tocara mínimos históricos).

Ahora me podéis decir que esto no significa nada. Y os doy la razón. Ni mucho menos hay que lanzar las campanas al vuelo. La acción podrá volver a caer en cualquier momento. Pero a mí, me da cierta confianza ver que la acción con todo lo que está cayendo sobre Zinkia vuelva a cotizar a 0,84 euros. Sigo pensando que invertir por debajo de un euro en Zinkia es una gran inversión y que en uno o dos años la acción cotizará por el entorno de 2 euros. Además este precio no sería no un precio de venta. De todas formas, todo habrá que analizarlo a medida que vayamos conociendo más noticias.

Sé que nadie puede asegurar nada y menos en bolsa. Pero aunque todavía Zinkia tiene que dar muchos pasos para decir que está en una posición financiera estable y con perspectivas positivas de futuro que se traduzcan en crecimiento importantes de ingresos y beneficios, mi posición hacia la compañía es positiva. Creo que saldrán adelante y que la marca Pocoyó es un gran activo con el que responder ante todas estas dificultades.

Zinkia consigue el sí de los bonistas. ¿Y ahora qué?

pocoyo y amigos

Este lunes 9 de diciembre se celebró la Asamblea de Obligacionistas de Zinkia en segunda convocatoria ya que la primera, celebrada hace un mes, no consiguió el quórum necesario para proceder a votar la refinanciación de los bonos planteada.

En esta ocasión no era necesario un determinado porcentaje de bonistas en la votación y se podría aprobar la refinanciación de los bonos emitidos en 2010 con un cupón anual del 9,75% con una mayoría absoluta de los asistentes. Finalmente, el porcentaje representado en este nueva asamblea fue del 53,44%.

La votación se realizó y se consiguió la mayoría absoluta necesaria para refinanciar dichos bonos. Con esta refinanciación, la amortización de los 2,24 millones de euros en bonos de la compañía se alarga dos años, hasta el 12 de noviembre de 2015, pasando el tipo de interés del 9,75% al 11% y con la posibilidad de recompra en noviembre de 2014. El cupón del 9,75% correspondiente a este mes de noviembre que todavía no se ha pagado, se ha comunicado que se procederá al pago del mismo en los próximos días.

Por lo tanto, Zinkia salva un punto importante para conseguir la más que necesaria estabilidad financiera. Recordemos que desde el pasado 31 de octubre la compañía está en preconcurso de acreedores tras no haber conseguido financiación a través de una emisión de 7,8 millones de euros en bonos que había abierto para superar las tensiones de liquidez que lleva arrastrando desde hace tiempo.

Ahora queda refinanciar la parte de la deuda financiera que tiene que los bancos, llegar también a acuerdos con los proveedores para responder ante ellos, etc. Es decir, todavía queda camino para decir que la compañía se ha estabilizado a nivel financiero y que en lo que tiene que centrar el 100% de sus esfuerzos es en hacer crecer los ingresos y beneficios.

Partiendo de la base que lo que voy a comentar es una opinión mía, que puede estar equivocada, pero que es lo que realmente pienso, desde hace tiempo soy optimista con mi inversión en Zinkia. También es cierto que desde este verano he comentado que la compañía necesita urgentemente financiación y que si no la encontraba podría ir a preconcurso o incluso a concurso de acreedores. Esto no significaría el fin de la compañía. Presentar preconcurso o concurso supone pasar por una etapa muy difícil pero que puede ayudar mucho al futuro de la compañía si se consigue salir con éxito. En esta etapa difícil estamos y lo lógico también es que la acción lo refleje con caídas importantes. Las dudas, los nervios y la incertidumbre hace que mucha gente no confíe en esta compañía y que vende casi a cualquier precio.

Por otro lado hay gente que dice que por qué no vendo y compro más abajo. Pues porque el tema de los “stop-loss” no me gustan por norma general. Lo que ocurre es que si compro a 1 euro y me pongo un stop-loss en 0,85€ (un 15% de caída), estoy casi convencido que luego no compraré a 0,50 euros como alguna gente me dice que haga. Y no creo que compre porque si he vendido algo a 0,85€ es porque creo que no vale más, no porque quiera aprovechar los movimientos de la bolsa, vender a 0,85€ para luego comprar a 0,50€. Esto aunque parezca fácil es hilar muy fino. Me dicen que es muy sencillo poniendo una orden automática y ya está. ¿Pero seguro que vas a poder comprar a 0,50€? ¿Si llega a 0,52€ y luego se dispara, volverías a comprar a 0,80€ o pensarás que es un movimiento especulativo sin fundamento? ¿O estás seguro de que realmente vas a poner esa orden de compra más abajo, a 0,51€ por ejemplo, y que no vas a tener miedo a verla todavía más abajo dada la situación y debilidad que presenta la empresa? En definitiva, si vendo a 0,85€ por ejemplo, yo creo que ya la inmensa mayoría no volvería a comprar. Es muy difícil anticiparse y adivinar cuándo una acción va a subir, hasta dónde puede caer y cuánto tiempo tardará en recuperar un determinado nivel. Por eso, los stop-loss no los utilizo y miro si de verdad confío en una inversión o no. Luego también es cierto que ponderaré más o menos una acciones que otras en mi cartera. En este caso, confío en Zinkia, creo que voy a tener unas plusvalías importantes, pero como sé que me puedo equivocar y que todavía la compañía tiene que demostrar mucho, la ponderación en mi cartera es bastante baja.

¿Y por qué soy optimista?

Mi primera compra de acciones fue en julio de 2012 a 0,72 euros y la segunda vez que compré fue este mes de mayo a 1 euro por acción. Siempre he sabido que la situación financiera de la compañía era delicada. Las tensiones de tesorería eran cada vez mayores y la necesidad de financiación era imperiosa. Por otro lado, estaba la marca Pocoyó. Una marca reconocida a nivel mundial y con unas audiencias impresionantes (a niveles de los grandes, Dora, Mickey, etc). Hablando con amigos o conocidos que viven en EEUU, en México o en Colombia, todos me han dicho que allí Pocoyó lo ven todos los niños. Por lo menos con los que he hablado y tienen hijos o tienen amigos con hijos pequeños, me confirman que Pocoyó está en todas las casas. Esto tiene un valor que a lo mejor todavía no se ha explotado bien. Pero conseguir esto no es nada fácil y hay que valorarlo. Por lo tanto, aquí ya no entra una valoración clásica de flujos de caja, de analizar la situación del balance, etc, aquí lo que entra es intentar conocer cuánto puede llegar a valer una marca como Pocoyó bien gestionada. Mi valoración es muy superior a lo que marcaba Zinkia este mes de julio a 1 euro por acción. La capitalización con la acción en 1 euro es de 24,46 millones de euros. Mi valoración de Zinkia la situó por lo menos en el entorno de los 2 euros a uno o dos años. Puede que veamos a Zinkia a 2 euros algo más tarde, en 3 ó 4 años, Sinceramente creo que la veremos antes, pero es que firmo más que duplicar mi inversión en Zinkia (mi precio medio de adquisición está en el entorno de 0,85€) en 4 años. Pero es que poniéndome en el peor de los casos, tengo descontado hasta que pueda perder el 100% dada la ponderación de mi cartera. Lo cual lo veo casi imposible pero nunca se sabe.

Por lo tanto, confío en Zinkia desde antes de entrar en preconcurso por un motivo fundamental y es la marca Pocoyó. Aún con el preconcurso o incluso si llegara a concurso de acreedores o todavía peor, si llegara a producirse una liquidación de la compañía, ¿cuánto valdría Pocoyó para una gran distribuidora? ¿O cuánto valdría Pocoyo para Disney por ejemplo? Es decir, si hubiera que vender los activos para pagar deudas y ver qué es lo que les queda a los accionistas, creo que como mínimo un euro por acción se puede sacar “fácilmente” de la venta de Pocoyó a una gran compañía de animación o comercializadora de marcas.

Bastante gente me criticó y me comentaba que no sabían cómo puedo estar positivo en una compañía como Zinkia. Pensaban incluso que podría tener algún interés distinto al de ser un simple inversor-accionista que confía en su inversión en una compañía. Me decían que la gestión era nefasta, que las deudas ahogarían a la compañía, que no saldrían adelante, y que cómo persisto y mantengo mi visión positiva hacia Zinkia contra viento y marea. Pues repito que creo que Zinkia será un buena inversión por debajo de un euro fundamentalmente por lo que puede llegar a valer Pocoyó como marca. He escrito varios análisis y varios artículos en los que me extiendo mucho más sobre por qué pienso esto.

Ahora, lo que le toca a Zinkia para poder seguir viendo el futuro de manera positiva es refinanciar toda la deuda que tiene además de los bonos que acaban de refinanciar. Necesita refinanciar unos 7 millones de euros más lo cual no será fácil pero creo que lo conseguirán. Una vez refinanciada toda la deuda, creo que sería necesaria una ampliación de capital. El presidente comentó en la Asamblea de Obligacionistas que no se planteaba una ampliación de capital. La verdad es que no sé por qué lo dice ya que dinero necesitan de manera urgente aún consiguiendo la refinanciación. Si lo dice será por algo. Y ese algo será algún contrato o algunos ingresos y cobros que tienen que estar al caer porque si no, para mí la ampliación de capital es más que necesaria.

Pero bueno, habrá que seguir la evolución de la compañía y las noticias que nos den.

La verdad es que veo la situación de Zinkia muy parecida a la que ha vivido Catenon justo este verano. Catenon estaba también en una delicada situación financiera, con unas tensiones de tesorería importantes y necesitaban además una restructuración interna importante. Realizó un ERE y llegó incluso a presentar preconcurso de acreedores. Una vez conseguida la refinanciación este verano, salieron del preconcurso y en estos días están con una ampliación de capital. Por el camino la acción sufrió muchísimo llegando a tocar a 0,27 euros por acción en el mes de junio cuando en abril llegó a tocar los 1,38 euros. Este lunes 9 de diciembre ha cerrado a 1,25 euros y las perspectivas de futuro, tanto a nivel de negocio como de estabilidad financiera, son muy positivas.

Con este ejemplo de fondo, creo que a Zinkia le pasará algo parecido. Insisto en que es mi opinión, que soy accionista de Zinkia, es decir que me juego mi dinero y que aquí cada uno debe valorar sus inversiones y entrar donde estimo oportuno y donde se sienta cómodo. No tengo ningún interés mayor a que mi inversión salga bien porque lo creo y lo comparto en este blog. Insisto en esto por varias críticas recibidas tras publicar varios posts durante la emisión de bonos de este mes de octubre. Muchos no entendieron mi visión positiva hacia Zinkia y pensaba mal sobre mi posición. Cada uno puede pensar lo que quiera, pero si invierto en Zinkia y mantengo mi posición, repito que es porque creo que vale bastante más de cómo cotiza hoy en bolsa e incluso bastante más del precio que pagué por mis acciones. Realmente, también es cierto que pensé que iba a ser difícil que la compañía entrara en preconcurso porque creía que conseguirían finalmente la financiación. Pero ya comenté que aunque el preconcurso retrasara la subida de la acción, creía que antes o después, y no me refiero a 15 años después, me refiero a uno o dos años, la acción reflejaría un precio bastante más elevado al de mi última compra de acciones a un euro.

Esto es la bolsa y hay que saber dónde nos movemos. Es decir, hay que saber que no siempre acertarás, que no siempre tendrás resultados a corto plazo, etc. Pero lo importante es confiar en tus inversiones independientemente del “ruido” o el sentimiento que haya hacia una determinada acción. Yo creo en la marca Pocoyó y en que vale mucho más de lo que dice la acción en bolsa. Es cuestión de esperar como digo uno o dos años, pero al final creo que la cotización lo reflejará. Si me equivocó, no pasará nada. Perderé lo que tenga que perder y asumido estará.

Zinkia: capital mexicano para su renacer

pocoyo y amigos

La situación de Zinkia es muy delicada. Vive su peores momentos desde que debutara en el MAB con una situación financiera muy grave y con unas tensiones de tesorería muy elevadas. Esta situación ha provocado que tuviera que presentar “preconcurso de acreedores” hace unos días antes de que vencieran esta semana los bonos que emitió en 2010.

A pesar de la difícil situación que vive Zinkia, yo siempre he sido positivo con el futuro de la compañía. Y soy positivo porque tiene un producto que para mí vale mucho, la marca Pocoyó. Si tenéis amigos o conocidos en EEUU o México, preguntarles si allí ven Pocoyó. Raro será el padre o la madre de un niño pequeño que no conozca a Pocoyó y que no te diga que sus hijos pequeños lo ven a menudo. Esto tiene un valor, no sé cuánto, pero es un valor elevado.

La compañía está claro que no ha sabido gestionar las finanzas ni sus cuentas adecuadamente. Los motivos pueden ser varios. Pero sí han conseguido tener una marca global a nivel mundial que entiendo que se podrá monetizar durante los próximos años y que debería dejar unos beneficios importantes siempre y cuando la relación ingresos y gastos sea la correcta.

Por lo tanto, a pesar de la compañía entrar en preconcurso, mi visión es la misma que la que tenía este verano. Es difícil afirmar nada y menos en bolsa, pero para mí la compañía vale como mínimo un euro por acción y creo que podríamos ver la cotización de aquí a uno o dos años cerca de los 2 euros. Esta es mi visión particular la cual puede estar equivocada. Pero lo importante para mí ahora es que en el peor de los escenario, y hablo de la liquidación de la empresa, la marca Pocoyó creo que debería hacer frente a las deudas de la empresa y a pagar un euro por acción. Por un lado no creo que se llegue a liquidar Zinkia. Y por otro lado, creo que antes o después las buenas noticias empezarán a llegar. En cuanto la situación financiera de la empresa se estabilice, la sensación tan negativa que hoy despierta Zinkia en los mercados, cambiará y el futuro se verá de otra manera.

Pero para que llegue esta situación, primero la compañía debería refinanciar sus bonos y su deuda financiera. En ello está. Debería conseguirlo antes de fin de año o tener por lo menos en enero de 2014 todo más o menos atado para salir cuanto antes de la situación de “preconcurso”. Después debería venir una ampliación de capital. No queda más remedio que ampliar capital.

Aquí es donde parece que de nuevo entran los mexicanos en escena. Y digo de nuevo, porque hace poco conocimos que inversores mexicanos había llegado a Bodaclick para sanear sus cuentas y para darles el apoyo económico necesario para poder seguir creciendo durante los próximos años. La compañía va a emitir unos bonos convertibles en acciones, valorándose a Bodaclick en esta conversión entre 20 y 30 millones de euros. Esta valoración fija un rango de precios en Bodaclick que va de los 1,24 € a los 1,85 € cuando hoy en bolsa ha cerrado a 0,43 euros.

Ahora le toca a Zinkia buscar en México el capital necesario para “renacer” y resurgir. Parece que el empresario Miguel Valladares, propietario de un holding de medios, podría terminar siendo la tabla de salvación del dueño de Pocoyó. Y digo lo de “renacer” porque si entrara este inversor en el capital de Zinkia, probablemente su presidente, Jose María Castillejo, pierda la mayoría que hoy posee y por lo tanto, la compañía entre en una nueva etapa.

Habrá que ir por pasos y ver qué va ocurriendo con Zinkia. Primero supongo que debería venir un acuerdo con los bonistas de 2010 el próximo 9 de diciembre. Luego se debería conseguir la refinanciación total de la deuda financiera de la empresa y más tarde la ampliación de capital. A partir de ahí, si Pocoyó sigue la evolución normal que lleva en audiencias, creo que se empezará a hablar del negocio, lo cual será muy positivo para Zinkia y para la evolución de la cotización de su acción en bolsa.

Pero lo dicho, paso a paso.

Zinkia: el 9 de diciembre día clave para los bonistas de 2010

pocoyo bolsa

Zinkia puede que esté en el peor momento que vive desde que nació. Lo que es seguro es que desde que debutara en bolsa (julio de 2009) no parece que haya vivido unos momentos tan complicados como los que está viviendo en estos días.

El pasado 31 de octubre no tuvo más remedio que solicitar el “preconcurso de acreedores” al no conseguir la financiación necesaria en la emisión de bonos que tenía abierta para poder seguir funcionando sin problemas y para poder hacer frente a los pagos de la deuda que tiene (bonos de 2010 y deuda financiera). La situación es muy delicada pero para mí no es definitiva. Es decir, creo que saldrá del “preconcurso” y que antes o después la compañía por lo menos se estabilizará financieramente hablando. Y lo creo porque la marca Pocoyó pienso que tiene un valor más elevado de lo que capitaliza la compañía en bolsa sumando además su deuda.

Durante este periodo en el que la empresa se encuentra de “preconcurso”, tendrá que negociar con sus acreedores las condiciones para refinanciar la deuda que tiene con ellos. Es un periodo de negociación en el que todo puede ocurrir. Por lo tanto, aunque creo que llegarán a un acuerdo y en unas semanas Zinkia podrá salir del “preconcurso”, también sé que todo se puede enredar y que por cualquier motivo, las negociaciones no lleguen a buen puerto.

Entrando en las negociaciones, por un lado ya hemos conocido la oferta que han hecho a los bonistas de 2010 los cuales tenían que haber recibido esta semana el pago del último cupón y el principal de los bonos emitidos en noviembre de 2010 (una emisión de 2,3 millones de euros con un tipo de interés anual del 9,75%). Como ya sabemos, Zinkia no ha podido pagarles y les ha hecho una oferta. La propuesta de la compañía consiste en alargar el vencimiento del bono hasta 2015 a cambio de elevar el interés del cupón hasta el 11% a partir del año que viene. Si los bonistas lo aceptan, cobrarían el cupón del 9,75% que les correspondía este mes y luego tendrían dos cupones más al 11%, uno en 2014 y otro en 2015.

Partiendo de la base que la compañía no ha cumplido con los compromisos adquiridos hace tres años, la propuesta creo que es una buena oferta. No se habla de “quitas”, es decir, que se quiere o se pretende pagar el 100% del principal de la deuda. Se piden dos años más de tiempo, que pagarían con un 11% de tipo de interés anual.

La verdad es que una empresa que tiene problemas financieros y que no sabe cómo pagar sus deudas, en una situación que preconcurso es normal que pidan que se les “perdone” parte de la deuda contraída con sus acreedores. En este caso, Zinkia pide tiempo, no pide reducción de deuda, y paga por el tiempo solicitado para pagar. Por lo tanto, la oferta para mí no es mala. Tener la intención de pagar el total de la deuda contraída con sus bonistas para mí es una buena señal dentro de la delicada situación en la que se encuentra la empresa. Es decir, Zinkia está mal pero deben tener algo que les haga ser optimistas con el futuro. Como siempre, el tiempo dirá qué es lo que ocurre, si pagan de verdad, si cumplen con sus nuevos compromisos, etc.

La solución a esta negociación tendrá que esperar hasta el 9 de diciembre que es el día en que está previsto que los obligacionistas voten la propuesta de la productora, por segunda vez, tras la falta de quórum de la primera convocatoria celebrada el 8 de noviembre. En la primera convocatoria no pudo llegarse a un acuerdo ya que se necesitaban dos terceras partes de las obligaciones en circulación presenten en la asamblea. De todas formas ser realizó una votación a mano alzada que dio como resultado la aprobación de la propuesta. Será el próximo 9 de diciembre cuando sepamos realmente si los bonistas aceptan o no la propuesta ya que en esta segunda convocatoria no se requerirá quórum de asistencia. De esta manera, se podrá llegar a un acuerdo por mayoría de los obligacionistas que asistan a la convocatoria o, bien, cuenten con representación.

En definitiva, que un primer paso para estabilizar financieramente a Zinkia es refinanciar los bonos de 2010 que vencían este mes de noviembre. Pienso que al final la propuesta se aceptará y que Zinkia conseguirá refinanciar 2,3 millones de euros.

Después habría que ver qué ocurre con los otros 9 millones de euros de deuda financiera que tiene la empresa.

Zinkia en preconcurso de acreedores

pocoyo llorando

No ha podido ser. Zinkia no ha conseguido la ansiada y urgente financiación necesaria para salir de la situación tan delicada que tenía a nivel financiero y de tesorería.

Este 31 de octubre terminaba el plazo que tenía abierto para la emisión de unos bonos al 11% por un importe de 7,8 millones de euros.

Me gustaría repetir ahora dos párrafos del post que hace dos días: “La compañía es cierto que ahora mismo está en una situación límite a nivel de tesorería y que podría presentar concurso de acreedores en cualquier momento. Aún en este escenario, pienso que el activo de la marca Pocoyó justifica la inversión. Yo soy accionista y me pongo en el peor de los casos. Aún así, creo que de aquí a uno o dos años, mi inversión en Zinkia va a resultar muy positiva. Si me equivoco habrá que asumir las pérdidas y no pasará nada. En esto consiste invertir en bolsa. Una veces sale bien y en otras te equivocarás. Lo importante es que el saldo sea positivo y que merezca la pena invertir en los mercados financieros.

Iré comentando las novedades pero sigo bastante confiado a pesar del nubarrón que a día de hoy tiene Zinkia. Incluso creo que puede darse un buen batacazo en bolsa a corto plazo y cotizar por debajo de 0,5 euros sin problema. Pero como no lo sé seguro y como también sé que en cualquier momento se puede disparar, prefiero estar ya dentro de la compañía con una inversión que a día de hoy no me supone más de un 5% de mi cartera y esperar a ver qué ocurre en los próximos meses.”

Ahora por lo tanto sabemos que no han conseguido captar el importe mínimo necesario en esta emisión de bonos para poder salir de la situación tan delicada por la que están pasando y no le ha quedado más remedio a la compañía que presentar el “preconcurso de acreedores”.

La situación de “preconcurso” no quiere decir que la compañía vaya a desaparecer. Es un instrumento legal que tienen todas las empresas al que pueden recurrir para abrir un proceso de negociación con sus acreedores y que ninguno inste por su cuenta a pedir el concurso de acreedores para la compañía. Ahora lo que se abre es un periodo de negociación con los acreedores para refinanciarse e intentar buscar la estabilidad financiera en la compañía. Evidentemente este hecho no es agradable para nadie y las dudas por el futuro de Zinkia se irán incrementando a medida que pase el tiempo y no se vean resultados en las negociaciones. Pero también hay que decir que se puede salir perfectamente de la situación de preconcurso e incluso salir mucho más reforzada la compañía financieramente hablando.

En el MAB ya tenemos casos de todos los colores. Es decir, que Zinkia no ha sido la primera en presentar preconcurso de acreedores o incluso concurso de acreedores. En una situación similar ya han estado Suávitas, Nostrum, Diario de Negocio o Catenon. Unas no han podido salir y están en fase de liquidación como es el caso de Nostrum o Diario de Negocio, y por ejemplo otra, Catenon, ha salido reforzada de la situación de preconcurso de acreedores.

El caso de Catenon ha sido reciente. Este pasado 3 de junio presentó un Hecho Relevante al MAB comunicando que entraba en situación de preconcurso y que empezaban un periodo para refinanciar su deuda. Se dieron de plazo hasta finales de julio. El 8 de agosto comunicaron que habían conseguido refinanciar su deuda llegando a un acuerdo con sus acreedores de dos años de carencia en el calendario de amortización del principal, un año de carencia de pago de intereses y una ampliación de dos años de los vencimientos de dichas deudas. Salieron por tanto también de la situación de preconcurso de acreedores habiendo ganado un tiempo extraordinario para poder centrarse en su negocio y hacer crecer a la compañía sin que la deuda les ahogue. La acción durante todo este proceso sufrió muchísimo, llegando a cotizar a 0,29 en el mes de julio. Tras todos estos baches y obstáculos salvados, este 31 de octubre la acción ha cerrado a 1,10 euros.

Volviendo a Zinkia, no sé qué ocurrirá. Seguro que vendrán sesiones y semanas moviditas pero vuelvo a reiterar que creo que la situación de la compañía se estabilizará y que mi inversión saldrá bien. También asumo que me puedo equivocar y no pasará nada. Perderé lo que tenga que perder y a otra inversión.

Pero creo que saldrán de esta por la potencia y la fuerza que tiene en el mundo la marca Pocoyó. Creo que esta marca vale bastante o sobre todo bastante más de lo que capitaliza la compañía en bolsa. Con la acción a 1 euro, la capitalización de Zinkia es de 24,5 millones de euros.

La compañía necesita capital pero vía emisión de bonos va a ser imposible. Ya comenté durante la emisión que yo particularmente compraría antes acciones que bonos aunque el bono me diera un 11% de tipo de interés anual. Si asumo “riesgo Zinkia” prefiero comprar acciones a precios de derribo (que es a lo que creo que está cotizando Zinkia) antes que comprar bonos ya que con acciones, si la compañía sale de la difícil situación que vive a nivel de tesorería, la recompensa es muchísimo mayor. Pienso que con acciones a los precios a los que cotizaba en estos días, podrías multiplicar tu inversión por dos como mínimo en poco tiempo si no es por tres o más. En bonos tendrías un 33% de rentabilidad al cabo de tres años, lo cual no está mal pero si la compañía no sale de la crisis financiera que vive, las pérdidas en ambos casos creo que serían muy parecidas, es decir, pérdidas muy abultadas en ambos casos.

Por lo tanto, creo que Zinkia va a tener primero que refinanciar su deuda y luego buscar capital pero vía ampliación de capital. Esta opción su presidente dijo que era la última opción que quería acometer ya que no quería que los accionistas se diluyeran y menos al precio al que estaba cotizando la acción en estos días.

Pero no va a quedar otra. Si un inversor entra, creo que entra vía ampliación de capital a unos precios muy atractivos o vía bonos convertibles en acciones también a unos precios muy buenos para los futuros accionistas. Esta fórmula, la de bonos convertibles, es la que ha utilizado por ejemplo Bodaclick hace unos días.

En definitiva, se abre una etapa difícil y complicada para Zinkia con la situación de preconcurso. Habrá que seguir de cerca la evolución de las negociaciones con los acreedores y de la más que probable ampliación de capital de la compañía. La tercera vía es la liquidación y venta de la marca Pocoyó. Aquí incluso creo que también los accionistas que compraran acciones por el entorno de 1 euro, recuperarían su inversión. Pero bueno, nadie puede asegurar nada como es lógico. De todas formas, hay que esperar cualquier cosa. Sólo queda seguir de cerca las novedades de la compañía, sobre todo para los que a día de hoy somos accionistas y también para los bonistas de hace tres años los cuales deberían cobrar el principal de los bonos en este mes de noviembre.

¿Comprar o no comprar bonos de Zinkia al 11%?

Pocoyo

José María Castillejo, el presidente de Zinkia, empresa cuyo principal activo es la marca Pocoyó, ha escrito un post en su blog personal hablando sobre la emisión de bonos al 11% que han puesto en marcha en este mes de octubre.

Evidentemente su posición es clara y muy positiva sobre el futuro de la compañía y sobre la evolución de los ingresos que generará Pocoyó en los próximos años.

Basa este éxito, entre otras cosas, en las audiencias que están teniendo los videos y el contenido de Pocoyó en internet.

Ante todo, hay que saber que la situación financiera de la empresa es muy delicada a corto plazo y que los riesgos en la inversión, tanto en bonos como en acciones, son muy elevados ya que la compañía necesita urgentemente dinero para poder refinanciarse y para encontrar una estabilidad financiera que a día de hoy no tiene. Esto no quita para que cada uno haga su análisis de Zinkia y de la situación que vive hoy y que puede tener en el futuro para decidir si invierte o no en la compañía. Yo, personalmente, a corto plazo no descarto nada. Incluso podríamos ver a Zinkia presentado concurso de acreedores en las próximas semanas, lo cual no quiere decir que vaya a desaparecer la empresa, pero mi valoración sobre la compañía es positiva. Y lo es por lo que creo que vale la marca Pocoyó. Por lo tanto, mi postura es que Zinkia va a poder salir del bache financiero que tiene y que dentro de uno o dos años la situación de debilidad económica y de tensiones de tesorería que viven hoy, desaparecerán. Esto no lo digo sólo de palabra. Hace un año, en julio de 2012, invertí en Zinkia comprando acciones. Y este mes de mayo volví a comprar acciones ya que pensaba y pienso que la cotización de la compañía está a precios de derribo. Entiendo que la incertidumbre que rodea a Zinkia en materia financiera y los miedos de los inversores hayan provocado una caída de precios que pienso que pone a la acción muy atractiva para invertir. Pero esto es lo que pienso yo y obviamente no quiere decir que tenga razón ni que mi inversión vaya a salir bien. De hecho, asumo cualquier error en mi inversión llegando a contemplar una pérdida del 100% de lo invertido. Partiendo de esta premisa, lo que creo es que mi inversión me va a salir muy bien y que la revalorización que voy a obtener va a ser muy elevada dentro de no mucho tiempo (de aquí a un año o dos aprox.). Insisto en que cada uno debe hacer sus deberes, saber dónde invierte, asumir los escenarios a los que se enfrenta invirtiendo en bolsa y concretamente en Zinkia (con la compra de acciones o de bonos) y a partir de ahí seguir de cerca sus inversiones.

Volviendo al tema de la audiencias, un punto clave y fundamental para intentar ver el potencial que puede tener Pocoyó como marca, el presidente de Zinkia nos muestra algunas cifras para tener en cuenta.

Google, como todos sabemos, es el principal buscador del mundo en internet. Jose María Castillejo hace algunas comparaciones interesantes en cuanto a búsquedas se refiere:

Pocoyo-vs-Worldwide-celebrities-2013

Pocoyó está por encima de personas como el Presidente Barack Obama. Está por encima también de personajes tan famosos como: Superman, Thor, Ironman, Hulk e incluso los Rolling Stones, y al mismo nivel que Los Beatles. La verdad es que las cifras a mí personalmente me sorprenden pero entiendo que aquí no hay trampa, es decir, que las cifras son las que son.

Por lo tanto ésta es la posición de Pocoyo en el primer buscador en el mundo, Google.

Ahora nos muestra las cifras que ofrece el segundo buscador más utilizado en el mundo, YouTube (que también es propiedad de Google).

Y aquí las cifras también son impresionantes:

Pocoyo-YouTube-Stats-2013

Pocoyó es la marca número 50 en el mundo para YouTube entre todas las marcas en cuanto a consumo de contenido de video. Con 2,1 billones de visionados es actualmente la número 1 mundial en el ámbito preescolar.

pocoyotv-youtube-2013

De nuevo, con estas cifras la verdad es que impresiona ver cómo Zinkia puede estar teniendo problemas de financiación. Puede que algo se nos escape o puede que sea de estas cosas que pasan a veces con las compañías que tienen un producto espectacular pero que no consiguen rentabilizarlo además de estar cuestionándose la propia viabilidad de la empresa.

El presidente de Zinkia continúa en su post con unas últimas cifras. Llevan más de 8,5 Millones de Apps descargadas en el mundo, con una previsión de alcanzar los 10 Millones en los próximos meses.

Pocoyo-Apps-2013

Sobre la aplicación “Pocoyize”, también comenta que ha estado entre las primeras cinco aplicaciones en 8 mercados en el mundo y número 1 en uno de los mercados. Van más de 16 Millones de personas “pocoyizadas” en el mundo.

Por otro lado, hace unos meses Pocoyo se llevó la “medalla” de ser la marca con la que el Gobierno de los Estados Unidos de América, a través del programa “Ready To Learn” va a promocionar el aprendizaje de inglés entre los niños de habla hispana, que representan una cifra cercana al 50% de los niños en edad preescolar en USA. Zinkia obtuvo un contrato de varios millones de dólares para realizarlo y lo que es más importante, una parte importante de la explotación comercial futura de dichas apps.

Pocoyo-RTL-Apps

Este contrato entiendo que es todo un hito para Zinkia y para posicionar la marca Pocoyó en EEUU de manera privilegiada ya que durante los próximos tres años lanzarán al mercado aproximadamente 8 apps anuales dirigidas a todo el público preescolar (primero en el mercado estadounidense y luego en el resto del mundo). Con este contrato ya en la mano de Zinkia, construirán por tanto una gran serie de aplicaciones dentro del ámbito educativo ya que con ellas ayudarán a millones de niños a aprender a hablar inglés y permanecerá en el tiempo para afianzar a Pocoyo entre padres y niños.

El resumen de la presencia digital de Pocoyó es el siguiente:

Pocoyo-Online-reach-2013

En definitiva, esto es lo “bonito” de Zinkia y yo diría que lo espectacular de la marca Pocoyó. Lo “feo” y lo duro para la compañía es su situación financiera. Con estas cifras, el contrato con el Gobierno de los EEUU y estas audiencias, parece mentira que la compañía esté en la situación en la que está financieramente hablando, la cual insisto y repito que es muy delicada a corto plazo, y tenga un balance tan extremadamente débil como el que tiene el cual le está provocando unas tensiones de tesorería muy importantes.

Todo el mundo debe saber el riesgo que asume invirtiendo en Zinkia. Para unos es muy elevado y no invertirían ni un euro en la compañía. Para otros, a pesar de ellos, estamos ante una gran oportunidad de inversión. Dentro de unas semanas o meses unos tendrán razón y otros no.

Mi opinión y valoración es positiva y por este motivo soy accionista de Zinkia. También soy más partidario de comprar acciones antes que bonos si vamos a asumir el riesgo de invertir en Zinkia. Pero para otros perfiles distintos al mío, siempre y cuando sepan dónde están invirtiendo su dinero, los bonos al 11% podría ser una opción interesante. De todas formas, que quede claro que el que tenga dudas o no quiera asumir pérdidas importantes, es mejor que se olvide de Zinkia ya que insisto que a corto plazo puede pasar cualquier cosa, lo que no quita para que la marca Pocoyó tenga un valor que cada uno debe valorar.

No quiero acabar haciendo de nuevo hincapié en que cada uno debe valorar los riesgos y las oportunidades que le ofrece cualquier inversión. Yo lo he hecho y soy accionista de Zinkia desde hace algo más de un año. Pero también sé que esta inversión me puede salir mal y no pasará nada ya que entiendo qué es invertir en bolsa y qué es invertir en una compañía como Zinkia. Aún con todas los riesgos e incertidumbres que rodean a Zinkia, dados los precios a los que cotiza, la valoración que hago es que la inversión que he hecho en Zinkia me va a salir bastante bien. El tiempo lo dirá.

Ahora el que tenga dudas y quiera hacer alguna pregunta al presidente de Zinkia o quiera comentarle cualquier cosa, tiene una muy buena oportunidad para hacerlo este miércoles en Madrid. He organizado un desayuno con el presidente, José María Castillejo, para el que le interese la compañía y pueda desplazarse hasta las oficinas de Zinkia este próximo 23 de octubre.