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Juan Sainz de los Terreros

Qué son los ángeles caídos

Las crisis económicas o financieras pueden acentuar algunos problemas en ciertas compañías que haga deteriorar su balance de manera rápida lo que les provocará caídas de las calificaciones de sus bonos y mayores costes de financiación. Esta situación les hará aún más difícil financiarse entrando en una espiral bastante negativa.

Ángeles caídos

Los ‘ángeles caídos’ en los mercados de valores, más concretamente en los mercados de renta fija (bonos), son aquellas empresas, entidades o instituciones de cierta calidad en su momento cuyos bonos han entrado en calificación de bonos basura o cuya calificación se ha deteriorado bastante en un espacio relativamente corto de tiempo.

Cuando por ejemplo leemos que el BCE aceptará ángeles caídos como colateral, lo que está haciendo es aceptar los bonos que han caído incluso hasta la calificación de bonos basura por la crisis del coronavirus para que algunos países no tenga cerrada la puerta a la financiación.

En el mundo empresarial hemos visto en bastantes ocasiones cómo empresas de cierto renombre van a buscar financiación emitiendo bonos corporativos y por alguna circunstancia, ya sea coyuntural o estructural, la calificación de estos bonos caen de manera dramática haciendo cada vez más difícil su financiación y cada vez más costosa.

Hay además muchos inversores y fondos de inversión que tienen prohibida la inversión y la compra de bonos de compañías que tengan menos de una determinada calificación.

Quién califica los bonos de las empresas o países

Las tres principales agencias de calificación de bonos son: Moody’s, S&P o Fitch. La calificación que hacen estas agencias les sirve a los inversores, analistas y gestores de fondos determinar el riesgo de un bono (préstamo o crédito) y evaluar si el interés ofrecido es razonable a dicho riesgo.

Aunque cada agencia tiene su propia clasificación, las tres usan un sistema alfabético al que le pueden añadir signos (‘+’ y ‘-‘ o números ‘1’, ‘2’ y ‘3’) para subcatalogarlas, donde AAA es la mejor calificación y D es la peor.

Moody’sS&PFitch
Grado de Inversión (Investment Grade)Aaa
Aa
A
Baa
AAA
AA
A
BBB
AAA
AA
A
BBB
Grado Especulativo (High Yield)Ba
B
Caa
Ca
C
BB
B
CCC
CC
C
D
BB
B
CCC
CC
C
D
Agencias de calificación

Por lo tanto, por norma general las emisiones con AAA son las más seguras (teóricamente) y las que menos tipo de interés tendrán que pagar y las emisiones C son las menos seguras o las que más riesgos tienen (en teoría) y las que más tipo de interés tendrán que pagar. Las emisiones con calificación D son ya emisiones en ‘default’, es decir emisiones que ya están impagadas.

Bonos basura o high yield

Desde AAA hasta BBB/Baa los bonos suelen calificarse como bonos en grado de inversión (investment grade). A partir de BB/Ba los bonos son calificados como ‘high yield’, bonos de alto rendimiento dado su elevado riesgo o bonos basura.

Por qué se les llama ‘ángeles caídos’

No está clara la procedencia del nombre. Existe una versión más o menos aceptada que hace referencia a un artículo publicado en 1984 en el periódico American Banker. En este artículo se le atribuyó la expresión de «ángeles caídos» a David Solomon, un ejecutivo que lideraba la compañía Solomon Asset Management.

De todas formas, el nombre parece que hace clara referencia a esa empresas que brillaron en algún momento pero que en un determinado momento están pasando por horas bajas, muy bajas o cerca de la liquidación.

Ejemplos de ‘ángeles caídos’

Xerox fue una empresa que lideró su sector, que tenía unos buenos ‘fundamentales’, pero que la calificación de sus bonos empezó a caer hasta situarse pode debajo del denominado ‘grado de inversión’.

En 2020 un sector que está sufriendo de manera excesiva es el sector energético, más concretamente el sector dedicado a la exploración, producción o transporte de petróleo y gas. Empresas como Rockies Express Pipeline, Continental, Apache, Western Midstream Operating y Patterson ya están consideradas como ángeles caídos.

En España, dada la crisis del Coronavirus, tenemos a varias compañías cuyos bonos están muy cerca de ser calificados como ‘bonos basura’. En esta situación, en el mes de abril de 2020, están por ejemplo Celnex, Cepsa o IAG. También están empresas con al menos una de sus calificaciones en la frontera del bono basura como es el caso de Telefónica o Abertis. Un escalón más arriba, pero cerca de la temida calificación como ‘bono basura’, tenemos emisiones de compañías de la talla de ACS, Prosegur y Prosegur Cash, Repsol o Naturgy.

Ángeles caídos en 2020

Desgraciadamente las crisis hacen pasar muy malos momentos a empresas que en otras épocas brillaban y eran la envidia de muchas otras. En este 2020, dada la crisis provocada por la aparición del Covid-19, ya tenemos en mayo la confirmación de empresas cuyas calificaciones crediticias se han visto revisadas a la baja hasta entrar incluso en el terreno de la calificación como bono basura. En este sentido, la agencia Moody’s ha bajado la nota de la compañía británica IAG y de su aerolínea British Airways a ‘Ba1’, desde la anterior ‘Baa3’. La elevada incertidumbre que existe en el sector del transporte aéreo y las dificultades económicas y financieras por las que pueden pasar durante los próximos años compañías como IAG, ha provocado la rebaja de la calificación por parte de Moody’s a esta compañía y a la aerolínea insignia, British Airways.