El MAB ha recibido un golpe muy duro tras el escándalo de Gowex. Toca aprender, mejorar e intentar que no vuelva a ocurrir algo parecido.
Ahora hay que mirar al futuro. La transparencia a nivel de cuentas debe ser total por parte de las empresas y no hay que dejar la más mínima duda de que lo que se presenta es real.
Como inversores, siempre tenemos que saber los riesgos que hay en la bolsa. Cada uno debe tomar sus propias decisiones y saber a qué se expone.
Toca levantarse y trabajar con total honestidad y sinceridad.