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Juan Sainz de los Terreros

Termómetro de la crisis

Parece que empiezan las cosas a calmarse un poquito.

El mercado ha estado envuelto dentro de una vorágine de datos y de noticias que eran muy difíciles de digerir, las cuales provocaban una volatilidad apenas nunca vista en los mercados.

Subidas y bajadas diarias del 10% de los principales índices mundiales no se podían justificar de ninguna manera. Bueno, sólo se podían explicar asumiendo que el mercado había entrado en un estado de locura propia de la incertidumbre creada por la envergadura de las noticias que se iban conociendo. Rescates de inmensos bancos o entidades financieras, problemas de liquidez que persistían en la sistema financiero, tensiones de los tipos interbancarios, quiebras de países enteros como Islandia; eran algunas de las noticias que debían asumir los inversores. En definitiva, cuando nos cuentan que el mundo financiero puede «morir» tal y como lo conocemos hoy y que realmente muchas grandes entidades financieras no pueden aguantar más para subsistir y no caer en «bancarrota» o «suspensión de pagos», es relativamente normal ver excesos negativos en los mercados financieros para posteriormente ver excesos positivos o subidas de los índices nunca vistas cuando las cosas no pintan tan tan mal.

Llegados a este punto, creo que aunque seguiremos viendo sesiones de locura, vamos a empezar a ver a partir de ahora un ambiente algo más normal en los mercados financieros.

Si entramos más en detalle, parece que los inversores han visto que el plan de rescate en Europa puede ser positivo para afrontar los problemas que vive hoy el sistema financiero, centrados en hacer frente a la falta de liquidez y de solvencia. Su columna vertebral está en tres puntos:

  • Compra de acciones preferentes de las entidades.
  • Adquisición de activos ilíquidos.
  • Avales a la deuda emitida por los bancos y al mercado interbancario.

A partir de estas bases a nivel europeo para intentar capear la crisis, cada país debía ir dando a conocer sus propuestas en concreto.

Además se dio «barra libre» a la liquidez en dólares para los bancos comerciales a tipo fijo. También el BCE amplió la lista de activos aceptados como colateral, rebajando la calificación de los títulos admitidos desde A- hasta BBB- (rebaja importante ya que entran muchísimos más activos para poder realizar operaciones).

Todo esto llevó a que el mercado de crédito se relajara un poco y empezáramos a ver cómo el euribor y los CDS (primas de seguro ante las quiebras de las de los principales bancos) comenzaban a caer.

Dejo para terminar, los gráficos de la evolución del euribor 12meses, de los CDS de los bancos europeos y de los CDS de los bancos estadounidenses ya que creo que son un buen termómetro de la crisis. Las bajadas en el euribor empiezan a reflejar las menores «tensiones» que existen en el mercado interbancario y las bajadas en los CDS de los principales bancos también reflejan una menor preocupación sobre la posibilidad de quiebras en estas entidades.

Grafico euribor 12meses:

CDS bancos EEUU:

CDS bancos europeos: