Tres a uno van los debuts en la bolsa española. Este viernes 24 de abril debutará Naturhouse en Bolsa dentro del llamado Mercado Continuo. Será la tercera empresa en debutar en Bolsa tras Aena y Saeta Yield. En cambio en el MAB, sólo llevamos un debut, el de NBI Bearings Europe del pasado 8 de abril. En lo que a debuts en bolsa, me estoy refiriendo a empresas fuera del ámbito inmobiliario como son las socimis.
Creo que este dato es muy relevador de la cultura bursátil que existe en España. Parece que la Bolsa son para las grandes empresas, empresas consolidadas, empresas con beneficios,… Pero la Bolsa es para ellas y también para las pequeñas empresas, empresas cuya inversión supone mucho riesgo dado el momento en el que se encuentran, empresas con proyectos a futuro que necesitan de tiempo para tener una cuenta de resultados “bonita”, etc. Esto de que la Bolsa es también para pymes y empresas de mucho riesgo, en países como Inglaterra, EEUU o Israel lo llevan casi en su ADN.
La fundamental es que la información y las cuentas sean claras y nos sitúe perfectamente en el tipo de empresa que tenemos delante a la hora de invertir. Si una empresa presenta por ejemplo unas pérdidas de 10 millones de euros o una cifra neta de negocios nula, luego ya será el inversor el que decida si quiere invertir o no en dicha empresa. Querrá arriesgarse e invertir apostando a que dicha empresa conseguirá grandes cosas y dar la vuelta a su cuenta de resultados pero sabe dónde está. “Comprará” dicho plan de negocio a futuro y sabrá que si no lo consigue podrá llegar incluso a perder toda la inversión. Si entendemos esto, creo que el abanico para el inversor bursátil va a ser mucho mayor y más rico si tiene 500 empresas donde elegir en vez de 100 compañías. Si entendemos los riesgos de invertir en una S.L. no cotizada, debemos entender los riesgos de invertir en una S.A. cotizada. Las empresas son empresas coticen o no coticen. Prohibir o poner excesivas trabas a las empresas para cotizar o pensar que lo de cotizar no es para mi pequeña o mediana empresa, es poner un freno a nuevas vías de financiación, es no darse cuenta de que los esfuerzos que hay que hacer para ser una empresa cotizada serán positivos para tu compañía y es en definitiva no abrir los mercados financieros a unas empresas que necesitan de ellos en muchas ocasiones.
Evidentemente las cosas hay que intentarlas hacerlas bien y por el camino habrá malas experiencias. Vender las “preferentes” como un producto seguro o como un depósito es hacer las cosas mal. ¿Pero son malas las “preferentes”? En sí mismas no lo son. Si conoces el producto, sus riesgos y sus condiciones, no tienen por qué ser un mal producto. Ya es cuestión del inversor si quiere o no invertir en ellas. Pero “venderlas” como algo que no son, sí que es una práctica deleznable.
Ahora en el tema de la inversión en pymes cotizadas como puede ser invertir en empresas que cotizan en el MAB pasa algo parecido. Si no explicamos bien que la mayor parte de estas empresas tienen muchísimo riesgo y que aquí puedes perder todo lo invertido en una empresa en poco tiempo, estamos haciendo las cosas mal. Aquí hay que explicar bien qué supone invertir en estas empresas. Hay que decir que en términos generales no se hablan de rentabilidades del +10% o -10%, más bien se habla del +100% o del -100%. Y no es cuestión como dicen algunos que para esto, mejor vete al casino o cosas parecidas. Es cuestión de invertir conociendo los riesgos.
En el MAB, partiendo de la base que puedes perder toda tu inversión en una empresa, lo bueno es que puedes ganar bastante más del 100%. Así que si no te endeudas para invertir, sabes que puedes perder el 100% pero ganar el 200% o 300%. Todos queremos la parte positiva y bonita, pero para ello hay que sufrir también lo negativo. Sinceramente creo que es positivo partir de esta base ya que una pyme por norma general vive siempre al filo de la navaja. Y más si es una compañía que todavía tiene mucho que demostrar.
Con esto de fondo y viendo la experiencia del AIM en Londres o de cómo en Israel se fomenta este tipo de inversiones y sobre todo, ver lo bien que les van a esos mercados, creo que el “chip” en España lo deberíamos cambiar.
En España hay 3 millones de pymes. Que en bolsa sólo haya debutado una empresa en el MAB es que algo falla. Evidentemente para el MAB no valen las 3 millones de pymes. Pero tener un grupo de 3.000 empresas que podrían cotizar, sí que lo creo. Luego ya será decisión del empresario y directivos de dichas compañías si quieren o no cotizar. Tampoco digo que todas las que pueden cotizar deberían cotizar. Pero que de esas 3.000 que podrían cotizar tengamos sólo a 27 en el MAB y un solo debut en 2015, creo que es un pobre balance.
Como he comentado, hay que mejorar muchas cosas, informar bien claro y de manera recurrente qué aporta cotizar en el MAB, qué riesgos asumen las empresas y los inversores, qué significa ser una empresas cotizada y qué oportunidades se abren a las empresas y a los inversores que se fijen en el MAB. Partiendo de una información fácil de entender por todos, clara, fiable y entendiendo qué supone invertir en una compañía cotizada en el MAB, los inversores creo que tendrán grandes oportunidades de inversión. Siempre recalcando que otras serán nefastas y teniendo en mente lo que también he comentado antes del +100% o del -100%, creo que muchos inversores se podrán acercar de una manera sensata y consciente a invertir en el MAB y muchas empresas se beneficiarán de este ecosistema si se crea de una manera saludable y responsable. Esto lo entienden perfectamente los inversores y las empresas en el AIM pero incluso lo entiende el Estado. Los beneficios fiscales a este tipo de inversión son impresionantes y por este motivo el año pasado en el AIM se inyectaron vía ampliaciones de capital cerca de 8.000 millones de euros a las pymes de este mercado. En este primer trimestre las empresas del AIM llevan captados unos 1.250 millones de euros. El Estado sabe lo que pueden llegar a hacer las pymes con dicha inyección de capital, sabe que muchas caerán pero otras saldrán adelante y que por tanto todos los beneficios fiscales que dan a los inversores de este mercado, los recuperarán con creces con otros impuestos como es el de Sociedades, IRPF, etc. Incluso aunque una empresa caiga a los 3 años de cotizar, el empleo generado durante ese tiempo ya es un papel que se tiene muy en cuenta.
Así que algo creo que hay que hacer para apoyar a las pymes en España. Una herramienta que creo que puede ayudar y mucho es tener un gran mercado alternativo bursátil, un gran MAB. Por lo que espero que pronto el resultado anual de debuts en bolsa sea favorable al MAB porque creo que es algo además natural para una economía como la española. El número de pymes es inmenso y la Bolsa también es para las pymes.

