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Juan Sainz de los Terreros

La Bolsa ¿es una quiniela?

Me ha hecho mucha ilusión encontrar un artículo que escribí en el 2002 cuando empecé a trabajar como operador de Bolsa (llevaba dos años trabajando) y cuando no sabía lo que era un blog.

Ya que lo he rescatado haciendo “limpieza” de un ordenador, me gustaría dejarlo en el blog.

Ahí va (artículo escrito en el 2002).

La Bolsa, ¿es una quiniela?

Vaya pregunta. Pues para mí tienen muchas similitudes. En una quiniela tienes tres posibilidades por partido (1, X, 2). El “1” supone que crees que va a ganar el que juega en casa. La “X” supone que crees que van a empatar los dos equipos. Por último el “2” es que crees que el que juega en “casa” pierde y por lo tanto, el equipo visitante es el que piensas que va a ganar.

Qué le puede pasar en la Bolsa, a un cierto valor o índice? Tres son también las posibilidades. “1”: que suba, es decir, el inversor que ha comprado, el que está “largo” (el de “casa”) es el que gana. “X”: no varía, es decir, el que ha comprado y el que ha vendido empatan, no gana ninguno; si consideráramos las comisiones, éstas serían lo que perderían ambos, pero en principio nos olvidaremos de ellas. Por último el “2”: baja, es decir pierde el comprador (el de “casa”) y gana el vendedor, el que está corto (el “visitante”).

Por otro lado tenemos a un inversor. Dicha persona puede saber mucho de Bolsa, de economía, de fútbol, etc, pero cuando llega el momento de adivinar el futuro, eso ya es otro tema. Videntes, haberlos hailos, pero yo realmente no sé donde están. Un ejemplo: un Real Madrid – Barcelona parece que es un partido en el que todo puede pasar, pero un Real Madrid – Albacete (con todos mis respetos para los aficionados del Albacete) parece claro que es un partido “fácil” de adivinar. Ganará el Real Madrid, y más si juega en casa. Es en principio lo que se pensaría. Pero y sí el Real Madrid de Figo, Zidane, Ronaldo y Raúl tiene a éstas tres estrellas lesionadas y además sabemos que el portero también lo está y tiene que jugar el del filial. Pues a lo mejor, uno que está al día y conoce todo esto pone una “X” o incluso un “2” en el partido. El que no lo sabe pero conoce algo el fútbol, no cambiará de opinión y pondrá un “1” en el partido. El partido acaba y gana el Real Madrid; “claro es que el Madrid es mucho Madrid”; si ganará el Albacete; “claro es que sin sus estrellas y con el portero del filial, el Madrid no es lo mismo”. A lo que voy, es que después del partido todo se puede explicar, pero antes… Pues en la Bolsa igual, de primeras podemos saber mucho o poco, pero lo importante al fin y al cabo es acertar. Pero ese Real Madrid con su equipo de gala, ¿puede perder con el Albacete en el Bernabéu?. Parece poco probable pero claro que puede perder y por goleada, aunque esto último parece todavía más improbable. Acertar este último caso, se sabe que da más dinero que acertar a que gana el Madrid, ya que cómo en todo (o casi todo) lo más improbable es lo que más dinero da. Pero al tomar la decisión, el dilema siempre está. Pongo lo más probable, me la juego a lo improbable, pero y si realmente pierde el Real Madrid y pongo que gana… En la Bolsa, tres cuartas de lo mismo. Puedes analizar una y mil cosas, pero cuando toca tomar una decisión, que decisión tomo.

Bajo los “numeritos” de la Bolsa, están los análisis, las previsiones, las lesiones, las sorpresas,… y los sentimientos (inmedibles). Los miedos y las euforias están en Bolsa, pero ¿quién mide eso?.

Pero es que en una quiniela no vale acertar un partido, cómo mínimo tienes que acertar 11 y a veces hasta con 11 (sobre 15) no te dan ni la enhorabuena. Pues en Bolsa no vale tampoco acertar un “partido”, hay que acertar el plazo, la liquidez del valor el día en que queramos salir, lo que piensa el que me vende cuando yo le estoy comprando, etc. Sin entrar en profundidad en los análisis bursátiles, lo que haría en teoría el que sabe mucho de esto, el que analiza los futuros beneficios, los tipos de interés del país, los datos macroeconómicos, los datos microeconómicos,… ¿es que éste último individuo no se puede dar un trompazo en Bolsa con todo lo que sabe?. ¿Es que uno que sabe de mecánica, de la presión adecuada de las ruedas de un coche, de bujías, de válvulas, de carreteras, no se puede dar un buen “trompazo” en coche? Y en cambio uno que tranquilamente se ha sacado su carné  de conducir puede llegar a su destino sin problemas? Claro que sí. Con sentido común y con algo de conocimiento y de estudio podemos llegar a nuestro destino, siempre y cuando sea un destino lógico.

Probabilidades a parte, en un Real Madrid – Albacete puede pasar de todo, en una carretera hasta Carlos Sainz puede tener un grave accidente y cómo no, en Bolsa hasta el más “listo” se puede arruinar.

En definitiva, mucho cuidado en este mundo bursátil, que las verdades absolutas no existen en un mercado que intenta predecir el futuro y donde se reflejan los sentimientos de las personas (dos de los aspectos que creo que son muy difíciles de medir).