Resulta curioso como una de las razones por las que el euribor sube es porque los bancos ya no se fían ni de ellos mismos. Esto lleva a que en el mercado en el que se prestan dinero, se suban a ellos mismos las exigencias y se pidan una mayor rentabilidad por prestarse el dinero que necesitan. De ahí que el pasado viernes, este índice se situase en una tasa histórica.
Qué ocurre con esto. Que su desconfianza, va a llevar a que las hipotecas de la gente de «a pie» que se revisen estos días suban, ya que la gran mayoría están relacionadas a este índice. La gente tendrá que pagar más por sus hipotecas. En la situación en la que nos encontramos, habrá familias que ya no las van a poder pagar. Además sus pisos valen menos y casi preferirán «perder» el piso, pero «perder» también la hipoteca.
Qué ocurrirá después. Pues que el banco se quedará con la casa que cada vez vale menos y la sacará a una subasta en la que no hay casi demanda de pisos, a no ser que se vendan a precio muy bajos.
En definitiva, la desconfianza de los bancos a prestarse dinero entre ellos, hace que suba el euribor, hace que la gente tenga más dificultades para pagar su hipoteca y hará que los bancos, por su desconfianza a ellos mismos, se queden con casas que no quieren y que no van a poder vender a precios en los que no pierdan más dinero.
Si echamos la vista atrás, vemos cómo ese boom inmobiliario, tanto en EEUU como en Europa, que tanto les ha beneficiado en estos últimos años, se les vuelve ahora en su contra. La clave estará en conocer si han ganado más de lo que van a perder con esta crisis inmobiliaria agravada por la concesión de «hipotecas subprime». Sabemos lo que han ganado, que es mucho, pero todavía no sabemos lo que van a perder.