El País ha publicado todo un dossier completo de cartas entre la familia Ruíz Mateos y altos cargos del Banco Santander, desde Alfredo Saez a Emilio Botín, pasando por Javier Peralta. Como comenta Remo en su post de “Elblogsalmon”, el contenido de las cartas es espectacular y os recomiendo su lectura cronológica desde el 2006 hasta la última, fechada en febrero del 2011 en la que Ruiz Mateos ya sólo se encomienda a Emilio Botín como si se tratara de Dios y le manda el siguiente mensaje “Emilio. Por favor, no nos dejes caer”.
La verdad es que si “Emilio” les da dinero, Nueva Rumasa no caería. Pero si se lo “Paco” tampoco, o si se lo da “Pepito” pues también podrían continuar tan felices. El problema es que “Emilio” no creo que sea el que les deja caer. Caen ellos mismos por su propio peso o por lo injusto de las consecuencias de las crisis o por la dos cosas a la vez.
Antes los bancos te echaban una mano y dos si hacía falta para que fueras capeando el temporal cuando venían mal dadas. Pero los tiempos han cambiado para todos y hoy los bancos lejos de ayudar, te asfixian o cuanto menos no te dan oxígeno cuando más lo necesitas. Dar oxigeno o dinero al que ya lo tiene es como dar un caramelo al que tiene una bolsa en su mochila llena de ellos. El tema es que lo bancos no son ONGs y si prestan es para recuperar lo prestado más un tipo de interés. Si creen que no lo van a recuperar, preferirán perder lo que ya han prestado o parte de ello, antes de engordar una deuda que probablemente se quede sin pagar.
El problema es que los empresarios se han encontrado solos ante esta crisis. Suele ocurrir. Cuando más necesitas a la gente, cuando vienen mal dadas, pocos “amigos” tendrás cerca para que te ayuden. Y más si hablamos de prestar dinero. Nadie o casi nadie ha ayudado a las empresas, sobre todo a las pymes, y donde antes había un problema ahora hay 17. Y cómo se sobrevive a 17 problemas sin ayuda? Difícilmente.
Si encima, añades una mala gestión o unas malas prácticas empresariales, tus males ya se convertirán en una herida de muerte. Y cómo tal, ya sabemos como acaban las heridas de muerte.
Volviendo a Nueva Rumasa, la verdad es que la familia Ruiz Mateos sabía quién era Emilio Botín y sobre todo quién fue su padre. En un programa de Televisión española (hace casi 30 años), Emilio Botín, el padre del actual Presidente del Santander, dijo ni más ni menos que “la decisión del Gobierno socialista de privar a Ruiz Mateos de sus empresas, había sido ejemplar y altamente beneficiosa para la economía española”. Eso lo dijo el padre del que hace un mes la familia Ruiz Mateos creía que iba a ser su salvador :-0
Por lo tanto, si juntamos que los bancos no son ONGs, si juntamos que Emilio Botín (el hoy Presidente del Santander) es la máxima expresión de lo que es ser banquero y si juntamos que Emilio Botín puede perder una vez pero dos veces con el mismo no, Nueva Rumasa puede olvidarse de pedir ayuda a la gente del Santander.
Lo peor de todo, creo que son lo daños colaterales que la más que probable caída de Nueva Rumasa podrá generar. Lo primero los despidos, un drama de verdad. Lo siguiente serán deudas sin pagar a proveedores, lo siguiente será la pérdida de dinero por parte de inversores en Nueva Rumasa (los cuáles estaban avisados desde muchos “lugares” de que los famosos pagarés eran peores que tener una bomba de relojería activada y con poco tiempo para explotar) etc etc.
Una pena de verdad.
De todas formas, esta historia de Nueva Rumasa todavía no ha terminado. Continuará…
