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Juan Sainz de los Terreros

«El MAB será un mercado de referencia para muchas pymes» (entrevista para Actibva)

Os dejo una entrevista que me han hecho desde Actibva sobre el MAB.

El Mercado Alternativo Bursátil (MAB) es el mercado de las pymes. En él pueden cotizar pequeñas empresas para las que el salto al mercado continuo es demasiado grande. Es una alternativa más para la financiación de estas compañías. Para entender mejor en qué consiste este parqué y cómo va a evolucionar en los próximos años, entrevistamos a Juan Sainz de los Terreros, analista financiero independiente y uno de los mayores especialistas en esta materia en España.

¿Qué es el Mercado Alternativa Bursátil (MAB) y cómo puede contribuir a mejorar la financiación de las pymes?

El MAB es un mercado dedicado a empresas de reducida capitalización que buscan expandirse, con una regulación a medida, diseñada específicamente para ellas y unos costes y procesos adaptados a sus características. El MAB además es una alternativa de financiación para este tipo de empresas y en mi opinión es una opción más “sana” que la deuda bancaria o financiera ya que el capital que se capta en este mercado son fondos propios.

España es un país muy dependiente de los bancos a la hora de financiarnos. El MAB por tanto abre una nueva posibilidad y alternativa a las empresas que busquen financiación para poder crecer y expandir sus negocios.

Bolsa-de-Madrid

No hay cotización ‘normal’ desde la apertura y el cierre en la mayoría de las compañías… ¿Cuál es su funcionamiento y qué diferencias tiene con el mercado continuo?
En el MAB se puede cotizar de dos maneras. En la modalidad de “fixing” y en la modalidad de “mercado abierto”.

Al ser empresas de reducida capitalización lo normal es que también exista poco volumen de negociación diaria. Por este motivo la mayor parte de las empresas cotizan bajo la modalidad de “fixing” en la que se fijan dos precios durante el día, a las 12:00 y a las 16:00. Se podrán introducir órdenes durante todo el día pero será a las 12:00 y a las 16:00 cuando se intente cruzar la oferta y demanda que coincida a un determinado nivel. Durante la sesión, la operativa funcionaría igual a lo que ocurre en las subastas de apertura o de cierre en el “Mercado Continuo”.

Luego está la modalidad de “mercado abierto” en la que el funcionamiento es igual al de las empresas del “Mercado Continuo”. Es decir, hay una primera subasta de apertura de 8:30 a 9:00 durante la cual se introducen, modifican o cancelan órdenes de compra y de venta pero no se casan o negocian. A continuación la negociación de títulos se realiza continuadamente desde las 9 hasta las 17:30 horas. Por último la sesión finaliza con una subasta de duración 5 minutos, desde las 17:30 hasta las 17:35 horas. Algunas empresas que cotizan en “mercado abierto” son por ejemplo Gowex y Carbures cuya negociación diaria ya es mucho más elevada de lo normal para las empresas que cotizan en el MAB.

¿Qué ventajas y desventajas tiene para una pyme?
Ventajas hay muchas. Se suelen dar cuatro: visibilidad (notoriedad), financiación alternativa, valoración de la compañía diaria, liquidez para la compra y venta de acciones.

Estas cuatro ventajas se traducen además en poder ayudar a las empresas a crecer y expandirse. Estamos viendo últimamente operaciones corporativas realizadas por empresas del MAB que yo creo que no se hubieran podido dar si no estuvieran cotizadas. Por ejemplo, hace poco hemos visto como Ibercom ha comprado dos compañías (MásMóvil y Quantum) que a día de hoy eran más grandes que ella a nivel de facturación y beneficios. También hemos visto operaciones corporativas importantes por parte de Carbures. Todo esto hace que las empresas, como ya he comentado, puedan crecer mucho más rápido y mucho mejor al tener una visibilidad, notoriedad especial, una especie de “sello de calidad” que suelen tener las empresas cotizadas, al tener una vía de financiación adecuada a su naturaleza y al estar en un mercado con inversores que están dispuestos a acudir a ampliaciones de capital realizadas por ellas.

Entre las desventajas está que en un principio la empresa debe profesionalizarse mucho más y esto tiene unos costes añadidos. Ser una empresa “pública”, es decir, al estar cotizada en un mercado de valores, hace que dicha empresa deba destinar recursos para temas relacionados con los inversores (relación con inversores), deberán estar muy pendiente de la comunicación que hagan al mercado de sus noticias y en definitiva están mucho más expuestas a la opinión del mercado, sector, clientes y proveedores que otra que no esté cotizada. Habrá que manejar muy bien la comunicación y responder las críticas o consultan que se les haga directamente. En cuanto a la visibilidad y notoriedad, cuando las noticias y opiniones son buenas, no hay ningún problema. El problema o los inconvenientes vienen cuando los comentarios, críticas u opiniones son negativas hacia la empresa.

Por otro lado tenemos como desventaja el hecho de que la acción y la capitalización de la empresa podrá caer a niveles impensables para sus directivos. Hay que estar preparado para ver caídas importantes de la cotización y a veces sin justificación aparente. Puede que algún inversor importante esté vendiendo por el motivo que sea o a veces que con muy poco volumen la acción caiga bastante y durante varios días. Los directivos deben centrar la mayor parte de su tiempo en que la compañía crezca y lo haga de manera rentable. Antes o después, la cotización irá a niveles más adecuados. Lo malo es la ansiedad o la sensación negativa que pueda estar dando una empresa cuya cotización no para de caer. Esto a veces es inevitable y la empresa tendrá que hacer un esfuerzo de comunicación para mostrar su atractivo, difundir sus noticias, sus resultados, etc.

Salir al MAB es el principio de una etapa muy importante y por lo tanto los directivos de la empresa lo deben ver así. Si no se adaptan a la nueva condición de empresa cotizada, con sus pros y contras, las desventajas y los problemas irán surgiendo con cierta frecuencia. Pero si la empresa se adapta a su nueva condición y entiende lo que supone cotizar en bolsa, las ventajas creo que son muy superiores a las desventajas que puedan surgir.

¿Las empresas tienen obligaciones similares en el MAB respecto a las que tienen en otros mercados de cotización bursátil?
Tienen alguna menos. Por ejemplo, deben presentar los resultados cada seis meses (primer semestre del año y los resultados anuales), en cambio, en el Mercado Continuo tienen que presentar los resultados trimestralmente.

Por otro lado, los costes de mantenimiento son algo menores que en el Mercado Continuo.
En términos generales, las obligaciones son las mismas aunque sí que es cierto que adaptadas a la condición de empresas de pequeña capitalización.

Se ha multiplicado por más de cinco la valoración de las compañías en tan sólo un año… ¿Es este el despegue de un mercado al que siempre se le ha reprochado la falta de volumen?
El MAB es a día de hoy como un niño de 5 años. Empezó en 2009 con el debut de Zinkia. Está creciendo y tiene un futuro muy prometedor por delante. Esto no quita para que haya momentos complicados, empresas que desaparecerán y otras que tendrán un gran éxito y que incluso darán el salto a mercado más grandes. Pero al MAB le falta mucho por hacer, por crecer, por mejorar y yo creo que en unos años será un mercado de referencia en España como ya lo es en Inglaterra o en Francia. Así que al “niño” le queda dar el estirón, entrar en la adolescencia, hacerse mayor de edad, etc. Queda mucho por ver en el MAB y la verdad es que para mí es en ocasiones emocionante observar cómo crece, qué historias nos va dejando (de éxitos y de fracasos como no podía ser de otra manera) y qué podemos esperar de este mercado en el futuro.

¿Cómo puede afectar el proyecto de ley de fomento de la financiación empresarial, donde se establecen algunas medidas para potenciar el MAB? ¿Esperas un incremento considerable?
Toda ayuda siempre será bienvenida. Pero no creo que vaya a sufrir un despegue el MAB por este motivo. Lo más importante es que independientemente de las ayudas que puedan venir del Gobierno, de cualquier organismo público o con la puesta en marcha de cualquier ley, cada vez más inversores están viendo al MAB como una alternativa para invertir aunque sea una pequeña parte de su dinero, que las empresas también empiezan a darse cuenta de los beneficios que les puede traer dar el salto al MAB, que los gestores de fondos empiezan también a ver la necesidad de fijarse en este mercado y que los analistas empiecen también a cubrir este tipo de empresas.

A día de hoy, sin apenas ayudas, el interés está creciendo de manera natural y esto es para mí lo más importante. De todas formas, como ya he dicho, cualquier ayuda será bienvenida y su efecto positivo seguro que se verá reflejado de alguna manera.

¿Por qué no existen más fondos especializados en este tipo de cotización y compañías?
Queda mucho por hacer en este sentido. Los inversores en general no están preparados para ver volatilidades como las que pueden presentar estas compañías. Cuando las cosas van bien y suben mucho una determinada empresa, prácticamente nadie protestará. Pero cuando caen y a veces lo harán muy fuerte, los nervios y las dudas llegan muy rápido. Es decir, un inversor que vea que su fondo sube un 30% en 3 meses lo celebra sin problemas. Cuando ve que cae un 30% en tres meses, se pone nervioso, duda y querrá en muchas ocasiones salir de dicho fondo. A esto hay que estar preparado. La visión a medio plazo pienso que casi debería firmarse por contrato a los inversores en un fondo de este tipo.

Además, el riesgo “reputacional” de los profesionales es muy elevado. Como se suele decir, si inviertes en una empresa del Ibex 35 y cae, te equivocas como todos y podrás justificar tu error ante tus jefes y clientes de una manera mucho más fácil que si te equivocas, aunque sea en una cuantía muy inferior, invirtiendo en una empresa del MAB poco líquida, con poca información, etc.

Por otro lado, se necesita un “vehículo” de inversión, ya sea un fondo de inversión o una sicav, con una estructura legal acorde a la inversión en este tipo de empresas. A día de hoy no lo hay. Este fondo debe ser un fondo especial, con menos liquidez que un fondo tradicional por la naturaleza de estas empresas, más flexible y con menores costes. Si llegara un fondo de inversión con una estructura legal acorde a este mercado y alguna gestora se lanzara a crear un fondo de este tipo, creo que sería una gran noticia para el MAB.

Desde el punto de vista del inversor, ¿es un mercado más volátil que el continuo? ¿Tiene más riesgo?
Es un mercado mucho más volátil en términos generales. Por otro lado habrá empresas que apenas se moverán durante meses y que no negociarán títulos en muchas sesiones. Por lo que tenemos de todo. Empresas paradas durante varias semanas al mismo precio y otras con subidas y caídas diarias del 5%, del 10% o incluso más.

La volatilidad se suele relacionar con el riesgo y tampoco creo que sea así. La menor liquidez que existe en este mercado hace que la volatilidad sea mayor. De todas formas, la naturaleza de estas empresas es que la hace que exista más riesgo, pero no la volatilidad en el mercado. Cuando hablo de naturaleza, hablo de que un pyme puede crecer mucho en poco tiempo, pero también lo puede pasar muy mal si un año se “tropieza”. A lo que voy es que un mal año de una pyme, la puede llevar al preconcurso de acreedores, luego al concurso para terminar liquidándose.

Por lo tanto, tendremos historias de éxito impresionantes en el MAB pero también tendremos empresas que desaparecerán. La clave es intentar invertir en las empresas que lo vayan a hacer bien. Como acertar al 100% es imposible, tenemos que saber que los errores en el MAB se pagan muy caro pero las recompensas son mucho mayores que los “costes” de los errores.

¿Qué futuro le auguras al MAB en los próximos años?
Un gran futuro con muchas más empresas cotizando y con historias de todo tipo. Lo más importante es que creo que será un mercado de referencia para muchas pymes y que ayudara a reducir nuestra dependencia de la deuda financiera bancaria siendo el MAB una alternativa de financiación real y eficaz, además de un mercado de valores que ponga en “valor” a muchas pymes y las ayuda a crecer.