El MAB sigue sin incrementar el número de compañías cotizadas en su segmento de empresas en expansión (EE).
En 2015 el MAB (EE) lo terminó con 34 cotizadas y este mes de abril continúa con 34. Por el camino hemos tenido una incorporación (CLERHP) y una exclusión (SeaFood, la antigua Lumar).
Mi opinión al respecto es que el balance en lo que a incorporaciones al MAB (EE) se refiere es muy pobre. Está claro que no hay que incrementar el número de compañías cotizadas sólo por el mero hecho de que existan más empresas en el MAB. Tienen que sumarse más compañías y tiene que crecer el mercado con sentido. Pero si algo parece que todo o casi todo el mundo está de acuerdo es que a día de hoy que coticen en el MAB 34 compañías es un balance pequeño. El mercado necesita más dimensión y tamaño para mejorar. El MAB necesita más liquidez y más confianza pero con pocas compañías es difícil dar un paso a un nivel más alto.
Como siempre, las comparaciones son odiosas pero viene bien mirar a otros mercado para saber cómo han evolucionado y qué ha ocurrido en ellos.
El AIM, el MAB inglés, comenzó a rodar en junio de 1995. El primer día debutaron 10 compañías y el año 1995 lo terminó con 121 cotizadas (con poco más de seis meses de vida). Es cierto que es otro mercado, es otra época y es otra cultura. Pero ahí tenemos un dato que hace ver que cuando desde el principio se apuesta por un mercado, los resultados obtenidos transcurridos unos cuantos años suelen ser bastante buenos.
España es un mercado de pymes. En España solemos encontrar a muchas compañías con problemas para financiar sus proyectos empresariales. España está excesivamente bancarizada. Las empresas españolas tienen que diversificar sus fuentes de financiación. Es España también existe un problema de crecimiento de las empresas. El paso de pequeña a mediana empresa en bastantes ocasiones es traumático. El MAB sin duda que debería ser un mercado y una herramienta que ayude a paliar y solucionar parte de los problemas que sufren muchas pymes en España.
