Interesante artículo que escribe Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de Extremadura, sobre los derechos de autor.
Me ha parecido interesante por venir de quien viene:
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Quién lo dice: una persona que ha sido muy importante dentro del PSOE y que no tiene ningún complejo en mostrarse contrario a la “Ley Sinde” que pretende “controlar” internet y defender los derechos de autor hasta límites poco razonables (según mi punto de vista).
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La edad que tiene: una persona con más de 60 años que demuestra ser mucho más actual y adaptado a los tiempos que vivimos que otros con 15, 20 y 30 años menos. Parece que esto de internet y de la «libertad» en internet sólo lo entienden los jóvenes, adolescentes o gente con mucha «cara» y anti «algo» que todavía no entiendo.
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Cómo lo dice: la claridad de su mensaje es cristalina
Sin duda creo que da una lección a mucha gente de su generación, de otras generaciones, de su partido, de otros partidos…
Estar fuera de la política también ayuda a hablar sin complejos aunque este cambio no viene de la noche a la mañana ya que si miramos algunas de sus medidas cuando era Presidente de Extremadura vemos que la defensa del software libre y de la “libertad” en internet también fue clara.
El hecho es que en el artículo se hace preguntas muy interesantes, muchas de las cuáles pongo a continuación:
- ¿Acaso cuando alguien compone una balada, de cuya autoría reclama la propiedad intelectual, no está creando algo sobre creaciones anteriores o contemporáneas a él?
- ¿No hubo antes que él alguien que escribió la primera balada de la historia?
- Es imposible imaginar que una creación de ese tipo se sostiene sobre la nada o sobre el vacío. Cuando alguien compone una melodía del tipo que sea, ¿no está influido por todo lo que ha escuchado, leído y visto a lo largo de su vida?
- ¿Es que la creación cultural no es acaso la forma recurrente que tenemos de hacer las cosas?
- ¿Alguien puede decir que lo que ha creado no es el producto de sus influencias? Una película de cine, ¿no es la consecuencia de las miles de películas de cine que se han creado a lo largo de la historia?
- ¿De qué propiedad intelectual nos están hablando los que hablan de esa forma?
- Lo que yo estoy escribiendo en este momento, ¿no es la consecuencia de lo que hablan y razonan millones de personas?
- ¿Cuáles son los derechos que me corresponden como autor de un escrito que es la consecuencia de la influencia de miles de escritos y reflexiones?
- ¿Entre cuántos tendría que repartir mis derechos de autor?
- ¿Cuánto tiempo calcula la Ministra de Cultura que iban a tardar en aparecer mil páginas en Internet por cada una que se cerrara?
- ¿Por qué los arquitectos y los escultores no cobran sus derechos de autor cuando usamos o miramos los espacios y las esculturas por ellos creados y sí hay que pagar por usar o mirar las canciones o las películas realizadas por otro tipo de creadores?
Por tanto parece que Juan Carlos Rodríguez Ibarra entiende que el negocio de vender un soporte ha cambiado radicalmente. Sabe que lo importante es la obra y no quien vende esa obra. Entiende que las cosas han cambiado y que alguien que no ha hecho nada más que vender un soporte (un cd, un dvd, etc) no “merece” el premio que ha tenido todos estos años atrás. Defiende que lo importante es la música y los músicos, no la discográfica. Sabe que la cultura no morirá ni la música tampoco. Sabe que la gente podrá seguir vendiendo su arte. Comprende que la forma de hacer negocio ha evolucionado hacia otros caminos. Comprende que internet es “libre” y por tanto que quien quiera competir en el entorno que vivimos, debe adaptarse al medio.
En definitiva, todo esto que mucha gente (joven, flexible, adaptable) sabe, me sorprende grátamente leerlo de una persona como Juan Carlos Rodríguez Ibarra.
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