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Juan Sainz de los Terreros

Aprendiendo sobre el ecommerce (I)

Cada día estoy intentando aprender más sobre el ecommerce.

Ya comenté que poner una tienda en internet o cualquier negocio es relativamente fácil y mucho menos costoso que hacerlo de manera física, es decir, en un local comercial. Pero lo que no es nada fácil es vender. Pero no es fácil en ningún lado. Además, hoy en día en España, creo que incluso es más complicado hacerlo a través de internet.

Desde que hace dos meses pusimos en marcha Palomitta, mi interés por el “ecommerce” se ha multiplicado, como es lógico. Antes de verano, mis conocimientos sobre el comercio electrónico eran mínimos y mis contactos con este “mundo” se reducían a alguna que otra compra a través de Ebay y algún que otro billete de tren o de avión comprado.

A pesar de tener poca experiencia, entiendo que en el futuro todos los negocios deben estar en internet y que cuanto antes empecemos en nuestro negocio familiar, antes empezaremos a adaptarnos a este medio. Todo con “cabeza” y con un cierto control, pero creo que debemos empezar a tomarnos muy en serio (los que todavía no lo han hecho) nuestra presencia en internet. Aunque sea desde algo muy básico y poco a poco ir aumentando los productos y servicios que se ofrecen pero hay que decidirse ya. Se podrán hacer mejor o peor las cosas, pero no hacer nada creo que no es nada recomendable.

De ahí que nosotros con Palomitta nos tiráramos a la piscina y empezáramos a hacer “camino al andar”.

Ya sabemos que en España vamos muy retrasados en el comercio electrónico. Además, como he comentado antes, creo que hoy es más difícil en España vender a través de internet que hacerlo a través de una tienda física. La mentalidad, los hábitos y la sensación de seguridad para realizar operaciones en internet no se cambia de la noche a la mañana. Se tarda bastante tiempo. Lo bueno es que creo que aunque avancemos a paso lento, vamos avanzando. Además es que los beneficios de comprar o vender a través de internet, en la mayoría de los casos, son varios tanto para el comprador como para el vendedor.

La sensación de seguridad en internet es uno de los grandes problemas que tenemos pero poco a poco irá aumentando. Es como cuando llegaron las tarjetas de crédito a la gente. Podías pensar que si perdías la tarjeta o te la robaban, podías llegar a perder todo el dinero que tuvieras en la cuenta. Por ejemplo, a lo mejor muchas personas pensaban que era mejor llevar hace 20 años 10.000 pesetas en el bolsillo (los euros como que no existían) antes que una tarjeta de crédito ya que de esta manera sabían que si perdían su cartera o les robaban, sólo perderían esa cantidad de dinero. Pero hoy en día quién prefiere llevar mucho dinero en efectivo (las 10.000 pesetas de hace 20 años podrían ser unos 600 euros de hoy, por decir algo) o a quién le da miedo llevar una tarjeta de crédito por si le roban??? Creo que esto cambió y que en internet pasará lo mismo.