Como viene siendo habitual, cuando salen las estadísticas mensuales del AIM, el MAB inglés, las comento un poco en el blog. Creo que fijarnos en el principal mercado alternativo en Europa es un sano ejercicio. No busco comparar en el sentido de decir qué grandes son ellos y qué pequeños nosotros. O decir cuánto captan allí porque es un mercado mucho más desarrollado y qué poco dinero se capta en el MAB. Lo importante creo que es ver el potencial que puede llegar a tener un MAB bien desarrollado, qué les puede aportar a las pymes en España, cómo puede ayudar el MAB a las empresas en la búsqueda de financiación alternativa, etc. A lo mejor no llegamos a tener las cifras que tiene el AIM con 20 años de vida, pero sí que podemos llegar a tener un mercado que financie el crecimiento de cientos de pymes, que ayude a sacar adelante proyectos que hoy tienen muy difícil su supervivencia por falta de capital, que haga que existan empresas tecnológicas o empresas centradas en la investigación y desarrollo que generen puestos de trabajo muy cualificados, que ayude a mantener un número de puestos de trabajo directos e indirectos muy relevante,…
Con esto de fondo, hay que situarse siempre muy bien y ver qué modelo de MAB queremos. Yo soy partidario de ver muchas empresas, de que la entrada sea libre bajo unos criterios mínimos pero muy flexibles y que el inversor sea el que exija condiciones a la hora de invertir. Es decir, prefiero ver 300 empresas a 30. Si vemos 30 empresas cotizando, consolidadas, que hayan pasado por un exigente proceso de admisión y que ganen dinero, tendremos 30 opciones de inversión con riesgo pero con unos fundamentos que hagan no temer por toda tu inversión. Por el contrario si ves 300, con unos criterios de admisión no tan exigentes en términos de modelo de negocio probado, facturación o beneficios, habrá de todo y por lo tanto existirán empresas con muchísimo riesgo. Pero sabiendo dónde inviertes y exigiendo cada inversor los requisitos que quiere ver en una empresa para invertir en ella, creo que cuantas más alternativas de inversión haya, mejor.
La entrada en el AIM es bastante sencilla y sin apenas requisitos de importancia. Hay que dar información y decir bien claro qué tipo de compañía eres, pero no necesitas gran cosa para ser una cotizada en dicho mercado. Allí esto se entiende y se ve como algo normal. Se ve con naturalidad que las pymes “caigan” y se tengan que liquidar por los motivos que sean. Sólo mirando los 4 meses que llevamos de 2015, vemos más compañías deslistadas (44) que admisiones (18). El número de empresas cotizadas que había a final de 2014 era de 1.104 y abril lo ha terminado el AIM con 1.077 sociedades (estadísticas AIM abril 2015). Este número de cotizadas es el más bajo que hay desde finales de 2005 cuando dicho año cerró con 1.399 cotizadas. Un año antes, en 2004, había 1.021 empresas. El año que cerró con más empresas cotizadas el AIM fue el 2007 con 1.694. Los motivos de la “caída” de compañías del AIM son varios: “subidas” al Main Market (sería nuestro Mercado Continuo), fusiones y adquisiciones, exclusiones por motivos estratégicos o quiebras. El % mayor sin duda es el de quiebras o liquidaciones de empresas. Aunque no hay datos oficiales, o por lo menos no los he visto, os diría que como mínimo el 50% de las compañías “deslistadas” son por quiebra. De todas formas ese porcentaje creo que lo podríamos situar sin problema en el 75%.
Todo esto de las quiebras o liquidaciones de empresas, como he comentado, en el AIM se entiende y no se llevan los inversores las manos a la cabeza. Lejos de no llevarse las manos a la cabeza, en estos cuatro primeros meses de 2015, ya se llevan captados vía ampliaciones de capital en el AIM 2.500 millones de euros (1.870 mill.£). Y sólo en abril 1.300 millones de euros (854 mill.£). ¿Qué pueden hacer las pymes de un país a las que se les inyecta vía fondos propios en un solo mes 1.300 millones de euros?
¿Por qué se financia de esta manera a las pymes en el AIM cuando en 20 años han pasado 3.500 empresas, hoy “sólo” quedan 1.100 y han sido deslistadas más de 2.100 empresas de las que la mayor parte han sido por quiebras? Creo que son varios los motivos:
- La quiebra se entiende como parte de la vida de las pymes.
- Los inversores conocen bien los riesgos a los que enfrentan.
- Los inversores conocen bien las oportunidades de inversión que tienen.
- El Estado apoya y ayuda a este mercado alternativo.
- Los beneficios fiscales para los inversores que invierten su dinero en este tipo de compañías de tanto riesgo son espectaculares.
- Tienen claro desde las estancias públicas y privadas que lo que aportan estas empresas a la sociedad en su conjunto son muchas cosas positivas (impuestos, empleo, referentes mundiales, etc).
- La profesionalización en temas de inversión en este tipo de empresas es muy elevada con muchos fondos de inversión poniendo sus ojos y analizando este tipo de empresas.
Los datos creo que son contundentes y dan muchos mensajes. Puede que esté equivocado en mis conclusiones, pero ver las cifras que veo en el AIM sólo me hace pensar que un gran MAB en España es necesario y aportará muchísimas más cosas buenas a todos de manera general que los problemas o inconvenientes que podamos observar con el crecimiento de un mercado alternativo libre, flexible, con un gran número de empresas y de inversores. Lo que siempre intento recalcar, sobre todo a nivel del pequeño inversor, es que el MAB no es para todos. El MAB e invertir en estas empresas es para todo el que quiera hacerlo pero conociendo muy bien qué acciones compra y los riesgos que asume. Aquí no hablamos de un +15% o un -15%. Hablamos de movimientos mucho más bruscos. Por lo tanto, quien no quiera sustos en las cotizaciones o no quiera invertir en una empresa en la que puede perder todo lo invertido, no debe invertir en el MAB. Pero para todo el que quiera asumir los riesgos inherentes a este tipo de inversiones y quien conozca bien lo que supone invertir en el MAB, que destine la cantidad de dinero o de su cartera que estime oportuna. Ya lo he comentado, pero insisto en a lo mejor algún inversor aunque haya 300 empresas en el MAB, no ve ninguna en la que poder invertir por lo motivos que sea (mucho riesgo, poca liquidez, …). Esto es lo bueno, tienes 300 alternativas y no inviertes en ninguna. Otro invertirá en 3 y otro en 20.
Lo importante es crear un ecosistema que favorezca la inversión en el MAB, que ayude a las empresas a tener una vía alternativa de financiación, que se financien empresas que un banco nunca financiaría, que salgan proyectos de I+D espectaculares, que se generen puestos de trabajo de calidad y que en definitiva entendamos que un buen MAB en España es necesario y positivo. Así por lo menos es como lo veo.


