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Juan Sainz de los Terreros

Acoso = Condena

Al leer esta noticia («Graba su acoso y condenan a su empresa a pagarle 153.468 euros»), inevitablemente me viene a la cabeza un caso similar que conozco muy bien y que sigue “vivo”.

Por desgracia, en los EREs suele haber muchos más problemas de los ya habituales por los acosos que reciben muchos trabajadores de una determinada compañía, ya sea porque la empresa quiere que se vayan o por el caso contrario, porque la empresa quiere que se queden y por tanto no quieren firmar «Bajas Voluntarias».

Cuando no hay un acuerdo entre empresa y trabajador en ocasiones la reacción de la empresa es la del acoso e intento de “derribo” del que ha osado a tomar una decisión libre y personal que no coincida con los intereses de dicha compañía. Además es que esta reacción servirá de “ejemplo” para que a los demás trabajadores se les borre pronto de la cabeza la idea de tomar una decisión personal que no vaya directamente relacionada con los intereses de la compañía.

Ahí, aunque a veces antes, suele empezar el proceso de acoso.

Aunque cada caso es un mundo, de verdad que el caso que conozco es “sangrante”. Además la reacción de la empresa mezcla una chulería junto con unas formas de actuar que están muy lejos de las medianamente aceptables.

Una llamada por ejemplo del Director de Recursos Humanos al móvil del empleado diciéndole en un tono “cercano” a amenazante que tenga cuidado o que se le podrá despedir de manera procedente. Algún que otro email comentándole lo mismo, etc, etc.

Lo único que puede hacer el empleado es perder el miedo a esa situación (lo cual en ocasiones es muy complicado), intentar aguantar ese tirón (que puede durar bastantes meses), denunciar a la empresa y esperar a que la justicia le de la razón, lo que ocurrirá antes o después.