Ya he comentado en varias ocasiones en el blog que me gusta “pasearme” por la web “Dividends Value”, web que se centra en inversiones con el dividendo como protagonista.
Creo que la inversión a través del dividendo es una de las mejores inversiones ya que si se hace bien (y esto es lo realmente difícil de hacer) tendrás acciones de buenas compañías, con cuentas saneadas, con crecimientos relevantes durante el paso de los años y con un rendimiento anual a través de un flujo de caja anual “casi asegurado”.
De todas formas, como en todo el mundo de la inversión, lo difícil es hacer buenas inversiones y saber seleccionar bien los activos que harán que tengamos una cartera de éxito.
En este post se nos intenta advertir de ciertos peligros o de algunos puntos que debemos tener siempre en cuenta cuando queramos invertir y tener una cartera que vaya creciendo a través de los dividendos de las compañías que la forman.
- Invertir en Dividendos supone fijarse más en el rendimiento (dividendo) futuro que en el actual. Un dividendo alto hoy no tiene por qué ser alto mañana. La historia de los divendos de las compañías es muy importante para intentar estimar los dividendos futuros y sobre todo tener la seguridad de que lo seguiremos cobrando.
- El éxito de la inversión en dividendos no tiene un determinado estilo, es decir, no existen fórmulas mágicas. Lo que hoy vale y la evolución de los últimos años no tiene por qué mantenerse durante los próximos años.
- No puedes batir al mercado, siguiendo al mercado. Evita las modas y fundamenta tus inversiones con los criterios sólidos. Si haces lo que hace el mercado o lo que hace la media, difícilmente podrás superarla.