Esta huelga está tan descafeinada y tan mal gestionada (en mi opinión) que mejor quitarle la “h” para darnos cuenta de lo “rara” que es. Además es que como dicen en el Economy Weblog del IE es una huelga que no beneficia a nadie.
En otro post, con el que también estoy bastante de acuerdo, comentaba que FITC, sindicato independiente de trabajadores de bancos, cajas de ahorro, cooperativas de crédito y sociedades de valores, mostraba su Rechazo Total a la Huelga General.
En el post de ayer del blog de economía del IE, comentaban más o menos lo mismo de lo poco que va a solucionar esta huelga y de los efectos negativos que tendrá.
Destaco estos dos párrafos (preguntas):
- ¿Podrán los sindicatos, mediante la huelga, conseguir sus objetivos? Las dos huelgas más importantes, convocadas por los sindicatos, de la democracia, la del 1998 y la del 2002 hicieron que los gobiernos echasen para atrás las reformas laborales. Estas huelgas, al igual que la que habrá mañana, se dirigieron contra legislaciones que flexibilizaban el mercado laboral y favorecían el empleo juvenil. Sin embargo, la huelga general de mañana no podrá hacer cambiar, tal como pretenden los sindicatos, la reforma laboral aprobada este mes por el Congreso ni tampoco las medidas fiscales conducentes a reducir el déficit público. El Gobierno no puede ceder ante los sindicatos, porque está actuando al dictado de los países centrales de la UE y de los mercados financieros internacionales a los que debemos 1 billón de euros (el equivalente al PIB español).
- ¿Ayuda la huelga general a que la economía crezca y genere empleo? La huelga general no va a contribuir a que la economía crezca y genere empleo. La huelga general contribuirá a hundir un poco más la economía española porque envía a los inversores un mensaje negativo, precisamente en un momento en el que se necesita enviar señales de confianza. De ahí que la mayoría de los trabajadores, conscientes de la crisis que padecemos, no secundaremos la huelga por tres motivos: 1) Porque las empresas que todavía sobreviven a la crisis ya tienen muchos problemas; sólo falta que la gente no vaya a trabajar aunque sólo sea un día, 2) Porque en un entorno de incertidumbre, con destrucción de empresas y 4,6 millones de parados, los trabajadores no arriesgaremos nuestro trabajo yendo a la huelga y 3) Porque con las estrecheces que padecen muchos trabajadores no parece que estén dispuestos a que se les descuente un día de salario.