Claro mensaje que leo en el blog Economy Weblog del Instituto de Empresa sobre el mercado laboral en España.
“El gran reto del mercado laboral español en los próximos años no sólo es la reactivación a nivel de cifras sino cambiar una mentalidad de importantes empresas que han abandonado la idea de la carrera profesional de sus empleados frente al abaratamiento de los costes fijos que suponen los Sueldos y Salarios.”
También destaco esta otra frase:
“Quizás en el siglo XXI ya sea una utopia en el mercado privado un empleo para toda la vida pero el que un empleado vea en los objetivos de su empresa los suyos propios seguro que será beneficioso para él y para la cuenta de resultados de la firma en la que trabaja.”
Al título del artículo del blog del IE le añado yo “y los imprescindibles” ya que a día de hoy, en las grandes empresas también hay gente “imprescindible” aunque parezca imposible.
Qué es lo que una gran empresa entiende por una persona imprescindible?
Una definición sería: Imprescindible dícese del trabajador con una buena formación, con una importante experiencia laboral, que cobra bastante menos de lo que vale para la empresa y que trabaja o se le va a poner a trabajar en un puesto que a la empresa le conviene sin interesarle los objetivos laborales y personales de esa determinada persona.
Esta definición pienso que es muy habitual verla en las grandes corporaciones y grandes compañías. Existen otras empresas que sí saben compaginar los objetivos de sus trabajadores con los de la empresa (los cuales no tienen porqué centrarse sólo en términos económicos). Pero sinceramente creo que son muy pocas las que por lo menos lo intentan y todavía menos las que lo consiguen.
Los directores de RRHH y por extensión sus departamentos, creo que tendrían que centrarse un poco más en lo que dice el artículo del IE, es decir, centrarse en “que un empleado vea en los objetivos de su empresa los suyos propios,” lo cual “seguro que será beneficioso para él y para la cuenta de resultados de la firma en la que trabaja.”
Desgraciadamente, pienso que esto no es lo que se estila. De ahí que el mercado laboral, no sólo en España, está como está.
