El MAB en su segmento de Empresas en Expansión ha terminado el primer semestre del año con el mismo número de compañías que como lo empezó, con 34 cotizadas.
Durante estos seis primeros meses de 2016 hemos tenido una incorporación y una exclusión del mercado:
- El lunes 22 de febrero dejó de cotizar SeaFood Global Processor, la antigua Lumar.
- El 10 de marzo por su parte debutó Clerhp en el MAB.
Esta baja actividad en el MAB en cuanto a incorporaciones en el segmento de Empresas en Expansión se puede explicar y siempre podremos encontrar ciertas excusas para justificarlo.
Por un lado, la época que vive España no es la más adecuada para animarse a sacar empresas a Bolsa o al MAB. Con el Gobierno en funciones y la incertidumbre generada con dos elecciones generales en seis meses, el “tapete” para apostar por colocaciones en el mercado alternativo no era el más recomendable.
Por otro lado, tras una temporada con una imagen bastante mala del MAB que se había apoderado del ánimo de los inversores, en estos seis meses pocos proyectos ofrecían el atractivo que se quería ver en las compañías. De todas formas, creo que la exigencia ha crecido de manera desmesurada. Pasamos de apenas exigir muchas cosas a los proyectos que nos presentan para invertir a exigirles una seguridad extrema y un terreno de confort que haga pensar que sólo podemos ganar dinero a la hora de invertir en estas compañías. Es decir, la aversión al riesgo en el MAB (EE) ha pasado a unos niveles en los que apenas se quiere asumir riesgos que hagan que podamos perder dinero pero sí exigir grandes rentabilidades futuras a nuestras inversiones. Cada uno deberá filtrar las empresas en las que quiere invertir, si quiere que tengan ya una facturación razonable, si quiere también ver beneficios en el año actual y precedente al de la inversión, o si por el contrario quiere asumir más riesgo y acompañar a la empresa en su búsqueda del éxito. Pero invertir en pymes por muy buenas que sean hoy, por muy buenas que parezcan que vayan a ser en el futuro, es una inversión especial a la que no le podemos exigir una seguridad como la que tendría un depósito si las cosas salen mal pero una rentabilidad extraordinaria si las cosas salen bien.
Como tercer punto a destacar que creo que ha hecho que sólo una compañía se ha incorporado al MAB está la nueva regulación. Esta nueva regulación del mercado alternativo es mucho más exigente que la anterior. Esto no deja de ser positivo siempre y cuando la regulación no asfixie y coarte las ganas de salir a cotizar al MAB a un gran número de compañías que podrían hacerlo sin problemas. Pero si a esta regulación más exigente que por ejemplo exige la creación de una Comisión de Auditoría con consejeros independientes o que obliga a realizar una revisión limitada de las cuentas semestrales por parte del auditor de las sociedades (revisión que no es obligatoria ni para las empresas que cotizan en el IBEX35 ni en la Bolsa) unimos que va a costar más dinero y esfuerzos por parte de las compañías y de los Asesores Registrados, el periodo de adaptación y las pocas compañías que estaban en “cola” para debutar en el MAB hace que podamos explicar que éste es otro motivo para que en este primer semestre sólo hayamos visto una incorporación al mercado alternativo.
Seguro que hay más motivos y simplificarlos en tres puede quedar también en una explicación algo simple. El caso es que creo que estos tres motivos nos sitúan un poco en lo que ha podido ocurrir en el MAB en esta primera parte del año.
A lo que voy es que las cosas si no van bien se pueden explicar pero quedarnos ahí es quedarse en un análisis pobre o cojo. El análisis debe servir para que encontremos soluciones y “palancas” que haga que cuanto antes la situación mejore.
Ahora podemos también excusar al MAB ya que podríamos decir que no lo ha hecho tan mal que por ejemplo el AIM, el MAB inglés, en cuanto al número de cotizadas se refiere. En el MAB el número se ha mantenido pero en el AIM el número ha caído en 31 cotizadas en el primer semestre. Las comparaciones son odiosas y si se hacen deben ayudarnos para sacar conclusiones positivas y constructivas además de saber que los mercados ni muchas cosas se pueden comparar a lo “bruto”. Y es que viendo que el AIM ha pasado de comenzar el año con 1.044 cotizadas a terminar junio con 1.013 sociedades, es decir, que el número de compañías ha caído en 31, creo que sin duda prefiero ver un mercado que cae en 31 compañías pero que tiene más de 1.000 cotizadas pero que además ha visto incorporarse a 41 compañías. Esto hace que el número de compañías que han sido “deslistadas” en el AIM sea de 72. Los motivos son muchos para explicar que hayan “desaparecido” del AIM 72 empresas (fusiones, adquisiciones, subidas al “Main Market”, empresas que se han quedado sin Asesor Registrado, …). De esta manera vemos un mercado “vivo”. Ha perdido 31 cotizadas con 41 incorporaciones y nuestro MAB no ha perdido en “neto” ninguna, el número en el MAB se mantiene invariable pero sólo con un debut. Otra cifra importante que hace que veamos un mercado alternativo con una gran actividad en UK es la referente a la captación de capital. En el AIM han debutado 41 compañías y se han captado 1.931 millones de libras. Sin duda una inyección de liquidez muy elevada para las pymes cotizadas en este mercado que ayudará y apoyará muchos proyectos de expansión.
Yo no tengo duda de lo que prefiero ver aunque entiendo que el MAB en España vive otra situación, es un mercado con menos años de vida y que no existe aún ni un ecosistema muy favorable ni un grupo de inversores ni profesionales especializados en este tipo de inversiones.
De todas formas, tenemos que darnos cuenta que en el propio MAB sí que hemos visto cómo un segmento se ha animado y ha visto incorporarse en seis meses a seis compañías. Este segmento es el de las Socimis. La fiscalidad, lo que aporta a estas sociedades estar cotizadas, etc, hace que veamos que si se apuesta por un mercado y se ponen unas condiciones favorables para los intereses de todos, es decir para los inversores y las compañías, el mercado crecerá de manera relevante y lo hará manteniendo sociedades más fuertes, compañías creando puestos de trabajo, generando actividad económica en sectores paralizados y aportando a la economía global su granito de arena.
