El AIM, el MAB inglés, ha perdido 31 compañías cotizadas (en neto) en los seis primeros meses del año. El año 2015 el AIM lo terminó con 1.044 cotizadas y este 30 de junio cierra con 1.013 sociedades.
Desde 2007, año el que más compañías acabaron cotizando con 1.694 sociedades, el AIM ha ido encogiendo año tras año salvo en 2014. El número de compañías ha caído en neto en 681 desde finales de 2007 hasta este 30 de junio contando que el AIM ha tenido en este tiempo 732 admisiones. Es decir, han caído durante estos ocho años y medio más de 1.400 sociedades. Evidentemente los motivos por los que se han «deslistado» tanto sociedades son diversos: fusiones, adquisiciones, subidas al «Main Market», compañías que se han quedado sin Asesor Registrado, fraudes, quiebras, etc.
Por otro lado, el nivel de captación de capital ha sido espectacular en estos años. Por ejemplo en 2015 el capital que captaron las compañías en el AIM fue de 5.463 millones de libras. En 2014 el capital ascendió a 5.868 millones de libras. En estos seis meses de 2016, ya lleva 1.931 millones de libras. Ahora, y sobre todo tras el referendum celebrado en UK en el que ganó el «Brexit», habrá que ver qué ocurre en la segunda parte del año.
Lo importante creo que es ver cómo el mercado se va reduciendo en número de compañías pero mantiene un nivel de captación de capital muy importante. Y esto se traduce en financiación para las pymes y los proyectos en expansión que allí cotizan. Y hablamos de miles de millones de libras y de euros inyectados directamente en los fondos propios de las sociedades. ¿Y qué se puede hacer con miles de millones de euros de capital invertidos en pymes? Nos lo podemos imaginar. Lo que está claro es que para llegar a ese nivel de inversión hay muchos factores que deben conjugarse: incentivos fiscales a inversores, equipos especializados de inversión, analistas profesionales de este tipo de compañías, una regulación adaptada a las necesidades de las sociedades cotizadas que ofrezca seguridad a los inversores además de flexibilidad para las compañías,…
Por último, tenemos que tener claro que la inversión en este tipo de sociedades cotizadas en mercados alternativos no es una inversión para todo el mundo. Pero desarrollar un buen mercado alternativo en España sin duda que creo que generará muchas cosas positivas o eso es lo que realmente pienso desde que empezó a cotizar la primera compañía en el segmento de Empresas en Expansión en el MAB en el año 2009.
