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Juan Sainz de los Terreros

Modelo Sueco vs Modelo Canadiense en la banca

modelo sueco vs modelo canadiense

Interesante el post de hoy de McCoy sobre por dónde pasa el futuro de la banca.

McCoy a su vez nos hace referencia a un post de Paul Krugman en el que habla sobre la necesidad de “imitar” el modelo canadiense.

Mucho se habló hace menos de un año de la necesidad de adoptar medidas similares a las tomadas en Suecia en la crisis de principios de los 90.

El llamado modelo sueco o las fases que se establecieron para salir de la crisis financiera sueca fueron:

  1. Garantizar deuda bancaria y depósitos.
  2. Obligación de auditorías severas en los bancos y cuantificación de sus pérdidas.
  3. Distinguir entidades solventes e insolventes.
  4. Nacionalización entidades insolventes.
  5. Creación “bancos malos” (2: Securum y Retriva).
  6. Privatización de los bancos nacionalizados.

Ahora Krugnam propone el modelo canadiense, que no es más que hacer lo que uno sabe hacer, es decir, el clásico “zapatero a tus zapatos”. Cita tres elementos diferenciales:

  1. Limitación del riesgo a asumir por las entidades financieras, a través del establecimiento de un techo a su capacidad de apalancamiento
  2. Contención de los procesos de titulización
  3. Protección de la clientela hasta el punto de restringir notablemente la actividad hipotecaria sin las suficientes garantías de pago o subprime

Lo que se busca por tanto es devolver a la banca a su consideración de mero intermediario entre el ahorro y la inversión en sus distintas vertientes desde la más general de depósitos y crédito hasta la más sofisticada de colocación y suscripción o comisionista de una venta.

Que será muy difícil de conseguir, esto es seguro. Pero que esto de volver a los orígenes de la banca puede ser  la fórmula “mágica”, también lo parece. De todas formas más que mágica es una fórmula de sentido común y de contener los riesgos, tanto de los bancos como de los clientes (reducir todo lo que se pueda el riesgo sistémico en la economía).

El mensaje es claro: “Bancos, hacer lo que tenéis que hacer y lo que sabéis hacer”.