Llega el final del 2014 y como suele ser habitual estamos en los días en los que solemos hacer un balance de lo que ha sido el año.
Sin duda que para mí ha sido de nuevo un gran año. He tenido de todo. Centrándome en el terreno profesional, el año empezó con el blog ganando visibilidad entre la gente a la que le interesaba el MAB o le empezaba a interesar. El contacto con varias de las empresas que cotizaban en este mercado ya era fluido y la verdad es que me sentía bastante orgulloso de poder empezar a vivir del blog tras haber dejado un trabajo de los que llaman “seguro”, en un gran banco y con una buena nómina. Empecé a cobrar por contenidos restringidos y sin duda que me llevé a una gran sorpresa tras la acogida recibida. Por el camino apareció FacePhi. Y pronto me embarqué en una nueva aventura profesional. Al igual que hice cuando dejé el banco en el que trabajaba para dedicarme casi en exclusiva al blog y al MAB, el salto a FacePhi lo tomé como un gran reto al que enfrentarme. Nadie me dijo que la historia y el resultado en FacePhi vaya a ser muy positivo además de fácil. Sabía que va a costar lo suyo tener éxito y que de todo menos fácil va a ser el conseguirlo. Pero el proyecto me cautivó y decidí dar el salto aceptando ser el director financiero de la compañía.
Los retos creo que tienen que ser complicados y difíciles, si no, no son retos. El caso es que a mí me van los retos y FacePhi es uno más.
Avanzando más el camino recorrido por el 2014, apareció Gotham (justo el día del debut de FacePhi en bolsa) y la desagradable noticia de que Gowex era una gran mentira. Ya dije lo que dije el día que se destapó todo y ahí lo dejo.
A partir de aquí todo cambió de manera radical. Lo que parecía que iba a ser un gran segundo semestre del año se vino abajo y todo se empezó a torcer a nivel de imagen y de noticias sobre el MAB, sobre FacePhi y por qué no decirlo sobre mí. Hubo personas que me seguían y me reconocían el trabajo que hacía con el blog hasta que se destapó el escándalo de Gowex. Evidentemente a todos nos jod* perder dinero y más cuando crees que estás en una compañía impresionante que luego te das cuenta que ha sido una gran mentira. El caso es que se han dicho tantas cosas y tantas barbaridades sobre mí, por unos pocos pero ahí están, que es difícil contestar o a las que prefiero no contestar. El que dudara o dude que yo sabía algo, le puedo asegurar que ni por asomo me imaginé que las cuentas eran falsas y que todo era mentira en Gowex. Yo, al igual que muchos analistas que seguían el valor, bancos que le concedían prestamos, empresas que hacían negocio con la compañía, ayuntamientos que firmaban acuerdos, gestores muy importantes en la inversión en pequeñas y medianas empresas que invirtieron dinero de los fondos o sicavs que gestionaban, partíamos de la base de que las cuentas eran verdad. A partir de ahí y de sostener nuestros argumentos sobre una base que no existía, todo lo demás cayó por su propio peso. La decepción fue enorme por muchos motivos. El económico y el dinero que tenía invertido en Gowex para mí sin duda era lo de menos. El caso es que cuando te caes y tienes un fracaso o una gran decepción, lo importante es levantarse, seguir hacia delante, aprender y lejos de lamentarse, coger fuerza para poder conseguir que pronto lleguen éxitos y triunfos que pongan de manifiesto que los fracasos valen para algo y nos ayudan a mejorar.
Sobre la evolución de Mi Cartera, pues qué voy a decir. Tras un 2013 más que espectacular (+324%), llega la gran caída en 2014. Sabía, y lo comentaba varias veces en el blog, que cuando tuviera un mal año, mi cartera podría caer fácil un 40%. Pues este año creo que va a caer por el doble. Pero para los que crean que dejo mi reto de lado, también les diré que no lo dejo. Ya lo comenté; el reto que tiene un titular muy “bonito”, consiste en intentar ganar mucho dinero en 10 ó 15 años invirtiendo poco dinero. Evidentemente para ganar mucho dinero con poco dinero hay que asumir bastantes riesgos que mucha gente no está dispuesta a asumir. Es decir, no va a pasar de 10.000 euros a 300.000 euros por decir una cifra invirtiendo en Telefónica, Santander o BBVA. Pero por otro lado, fácil no va a ser conseguir pasar de 10.000€ a 500.000€ o 1 millón invirtiendo la mayor parte del capital en pequeñas y medianas empresas como es la manera en la que quiero lograrlo. Pero si fracaso, en 10 ó en 15 años habré perdido poco dinero. Si consigo la décima parte del reto, más que satisfecho. Si consigo la mitad, habrá sido todo un exitazo. Y ahí está el reto con el que sin duda que sigo. Vuelvo a repetir que éste es mi reto personal porque es con poco dinero y porque el resultado sólo me afecta a mí. Si gestionara millones de euros, evidentemente ni asumiría tanto riesgo ni la diversificación sería la misma. Pero como mi cartera no es de millones de euros, es bastante más humilde, y como si pierdo dinero lo pierdo yo, ahí lancé mi reto para los próximos años y compartir la evolución con la gente.
Con todo esto, una de las cosas que tenía clara era que debía hacer pública mi cartera para darle veracidad al reto, a mis operaciones y que tendría que dejarla visible todos los días en el blog para que la gente confiara en que es verdad la rentabilidad que llevo.
Por otro lado, a la hora de valorar y si era muy positivo en una empresa la mejor manera de demostrarlo era mostrando que la tenía en cartera y que mi exposición era importante.
Dejar pública la cartera está muy bien cuando la evolución es favorable. Tienes elogios y palmadas en la espalda diciéndote lo bueno que eres. Pero cuando las cosas van mal, tienes lo contrario por parte de algunos. Lo importante es lo que he comentado, que mis opiniones sobre las empresas en las que invierto son mías, las fundamento según mis análisis que podrán ser correctos o erróneos pero que están refrendadas con mi inversión real y que todos podréis ir viendo cómo va evolucionando mi cartera sin trampa ni cartón. Lo único que no pongo son los importes reales, pero las empresas, la rentabilidad de las inversiones y la ponderación de mi cartera es la real. Bueno, desde que FacePhi debutó en el MAB también dije que no pondría mi posición en FacePhi ni comentaría mis operaciones con las acciones de la empresa para no distorsionar la cartera, no distorsionar la ponderación que tenía en las otras empresas en las que estoy invertido en el MAB y para separar bien los dos mundos, el de mi cartera como inversor particular y el de mi trabajo y mi posición dentro de FacePhi. Por lo tanto, la evolución de mi cartera es la real, las empresas que aparecen en ella son en las que estoy invertido y la ponderación es la que tendría sin contar mi inversión en FacePhi. Si sale bien, perfecto. Si sale mal, no pasa nada. Intento ser lo más transparente en este tema de mis inversiones y espero conseguirlo.
Volviendo al balance del año, si algo he aprendido quitando temas profesionales y de inversión, es a conocer a muchas personas. Y a conocer significa a conocerles de verdad. Aquí como en todo me he llevado grandes sorpresas positivas y grandes decepciones. Hasta el escándalo de Gowex pocas críticas o poca caña me daban en blogs, foros, medios o redes sociales. A partir de la aparición del escándalo y de pasar por unos días complicados a nivel personal, me di cuenta que había grandes personas cerca de mí. Grandes personas que confiaron en mí y que me apoyaron. Por otro lado, personas que conocía y con las que tenía una buena relación, se apuntaron a un carro que nunca pensé que podían apuntarse. Lo malo no son las críticas que pueda recibir en un momento. Mi blog lo puede leer cualquiera, está abierto en la mayor parte y comento muchas cosas por twitter. De esta manera estamos expuestos a ello y no pasa nada. Tampoco veo mal, al revés, que yo piense que una empresa vale X euros y otro diga que vale Y euros o cero euros o que donde invierto o donde trabajo es un bluff. Todo es respetable. Lo malo es cuando te acusan de cosas graves gente que conoces, que no te lo dice a la cara, que retuitea barbaridades, que se une al carro del desprestigio, que te asemeje con lo peor y que además de no darle ninguna importancia y tras hablar luego con ellos personalmente, se queden con que cada uno es libre de decir lo que quiere. A lo que voy es que creo que no vale todo. No vale acusar de cosas graves solo por el hecho de creerlo y de basar dicha acusación en la libertad de expresión. Yo no puedo acusar públicamente a mi vecino de narcotraficante, por decir algo, si no tengo pruebas de ellos o por lo menos sin haberlo denunciado. Otros no acusan pero “avisan” de que una determinada persona “puede ser” un narcotraficante por seguir con el mismo ejemplo. El caso es que internet y las redes sociales tiene esto. Cuando por unas cosas o por otras tienes visibilidad y te llega un momento complicado tienes que estar preparado para escuchar muchas cosas. La decepción es cuando lo ves escrito por personas que conoces y que unos días atrás te alabaron pero que a partir de un determinado momento todo cambia porque de repente se dan cuenta de que “puedes ser” lo peor. Por cerrar este tema, también tengo que decir que las decepciones en este terreno, el de las personas, han sido contadas con los dedos de la mano, es decir, muy pocas, pero ahí están.
No quiero terminar sin agradecer el seguimiento que me hacéis y el apoyo que recibo de muchos pero en especial a los que pagaron la suscripción anual en el blog para tener acceso a ciertos contenidos restringidos. Es cierto que durante el primer semestre había mucho más contenido restringido y mucho más elaborado como podían ser análisis de empresas, conclusiones sobre las reuniones con directivos de las empresas, etc. Una vez entré en FacePhi como director financiero ya avisé que esta condición iba a provocar que el contenido restringido fuera menor y no tan elaborado por varios motivos. Quise devolver el dinero a todo el que quiso por este motivo. Fuisteis pocos los que me pedisteis la devolución. Entendía perfectamente que la gente me lo pidiera y por eso lo dije antes yo. La suscripción nació conmigo “libre” y con casi todo mi tiempo dedicado al blog, pero la cosa cambió radicalmente al incorporarme a FacePhi. El caso es que aunque la gran mayoría seguisteis con la suscripción y a pesar de decir que era para 2014, podréis seguir leyendo el contenido restringido que vaya poniendo por lo menos durante el primer trimestre del 2015. No se si será mucho o poco y si os podrá servir de algo, pero por lo menos la suscripción os valdrá 3 meses más.
Bueno, no quiero enrollarme más salvo terminar con un pequeño resumen de alguna de las cosas positivas que me han pasado este año:
- Creo que este año como no podía ser de otra manera me ha servido para aprender muchas cosas.
- Me he embarcado en un nuevo proyecto con FacePhi que, aunque no digo que vaya a ser fácil, creo que va a tener un gran éxito y me va a aportar muchísimas cosas.
- Ha sido una gran sorpresa ver la aceptación que iba teniendo el blog entre la gente que seguía el MAB y la acogida a la suscripción de pago anual que puse. Ahora es menor porque escribo menos y no hablo tanto de otras empresas del MAB pero sigue habiendo para mí bastante gente que me sigue y lo valoro muchísimo.
- Me gustan los retos y mi cartera tiene uno por delante que me genera mucha ilusión. Como ya he dicho, si consigo la mitad, será un exitazo. Consigo una décima parte, más que satisfecho. No lo consigo, no pasa nada ya que la cantidad invertida es pequeña.
- He conocido a grandes personas durante el año. Unos me han apoyado en momentos complicados y con algunos otros seguro que haré cosas que también me generan mucha ilusión para seguir trabajando y para seguir siendo positivo con el futuro.
