El comercio electrónico ya a día hoy no creo que sea una opción a elegir para las pymes en España. Más bien lo veo como una obligación para el 99% de las pymes si quieren que su negocio prospere. Muy pocas se mostrarán en el futuro indiferentes al comercio electrónico y muy pocas serán las que no consigan beneficios. Además es que ya no sólo es que te de beneficios el “estar” en internet y poder vender tus productos y servicios a través de la red, es que si no lo haces, probablemente te perjudique bastante ya que si tienes tiendas físicas, tus ventas en la calle se irán reduciendo sin posibilidad para aumentarlas. Por lo tanto, subirse al carro del comercio electrónico es vital para el futuro de la mayor parte de las empresas. Sin duda que es una “fuente” y un “medio” para que se pueda mejorar la productividad y la competitividad de las pymes. Todo esto, obviamente, lo digo generalizando. Que existan excepciones no quiere decir que la tendencia del mercado vaya por este sentido.
Todo esto me está llevando a seguir cada vez más de cerca la evolución del comercio electrónico en España. Parece que hay una cosa clara, y es que la evolución es creciente pero que nos falta mucho para despegar. Nos falta mucho por el lado de la demanda, pero también por el lado de la oferta. Es decir, es cierto que todavía falta un impulso para que la gente se anime a comprar más y hacerlo de manera más habitual por internet, pero también es cierto que necesitamos que las pymes también se decidan y se animen a “estar” de una manera más fuerte en internet.
Según los datos de la Asociación Española de Comercio Electrónico y Márketing Relacional (Aecem) sólo el 6% de las medianas y el 1,5% de las pequeñas empresas tienen sus productos disponibles a través de internet. Realmente es un % muy bajo.
No “estar” en internet como he comentado antes creo que supone una pérdida de competitividad muy importante.
Por lo tanto falta cantidad y calidad en todos los sentidos. Depende del sector y de lo que vendas será más o menos fácil “estar” en internet pero en la medida de nuestras posibilidades hay que decidirse y creo de verdad que ya es el momento para que las pymes sean valientes, pierdan el miedo a internet y con ayuda o sin ayuda se tiren “a la piscina”.
Evidentemente que tenemos varios problemas importantes para tomar esta decisión y son la falta de recursos económicos y humanos, la formación y un cierto grado de profesionalización para que todo sea más fácil, entre otros. Pero es que “nadie dijo que esto fuera fácil.” También se necesita un apoyo muy claro y decidido por parte de las instituciones públicas para que el comercio electrónico pueda despegar.
Con todo esto de fondo, la verdad es que en nuestro pequeño negocio familiar hemos decidido finalmente “estar” en internet desde este pasado septiembre con la apertura de “Palomitta”. Con apenas dos meses de vida, vamos avanzando poco a poco pero por lo menos vamos avanzando. No vendemos apenas por internet todavía pero somos conscientes de la dificultad de los inicios y más si no te centras en vender los supuestos “chollos” a precios “hiper reducidos” que parece que es lo que está de moda hoy en la red. Sobre esto de los superchollos si que tenemos en mente abrir nuestro “outlet” particular pero bueno, esto sería una línea más de negocio pero no queremos que sea nuestra principal fuente de ingresos. Además, como también le ocurrirá a la mayor parte de las pymes, tampoco tenemos mucho dinero para poder gastarlo en publicitar la web. El “boca a boca” y el tiempo esperamos que sean nuestros mejores “aliados” por lo menos este primer año. Nuestra estrategia a día de hoy se centra en vender productos de calidad y servicios que aporten un valor añadido al cliente. No nos centramos tanto en el precio, es decir no vamos a competir en vender a precios “minúsculos”. Preferimos centrarnos más en la calidad que en el precio en líneas generales, lo que no quiere decir que la relación calidad-precio la dejemos de lado. Además creo que es un error para una pyme centrarse en vender a precios muy bajos y por tanto centrarse en un negocio de márgenes muy bajos. Lo que tenemos que tener claro las pymes es que una mala racha, una caída de las ventas te puede hacer cerrar tu negocio en menos de un año. La fortaleza, los recursos, las posibilidades y el tiempo que tiene una empresa grande la hace poder aguantar mejor una mala racha, pero las pymes están muy indefensas ante una etapa de crisis económica. Por este motivo, creo que es mucho mejor para las pymes centrarse en vender “calidad” antes que en vender productos a precios muy bajos. Pienso que esta estrategia te da mucho más margen de maniobra para las malas épocas.
Podemos estar equivocados con Palomitta, pero es que esta es nuestra estrategia también en la calle (estrategia que queremos adaptar a nuestra tienda online). El hecho de ahorrar tiempo, de hacer el proceso de compra de una manera mucho más cómoda a nuestro cliente, pensamos que tiene un aliciente muy importante para animarle a comprar a través de internet. Ahora toca seguir trabajando, seguir muy pendiente del cliente, de cómo adaptarse a sus necesidades y de ser paciente con la “tienda online”.