Este martes 11 de febrero se ha celebrado la Junta General Extraordinaria de Accionistas de Zinkia. En teoría la Junta se celebraba para delegar a favor del Consejo de Administración la facultad de emitir, en una o varias ocasiones, obligaciones y/o bonos convertibles en nuevas acciones de la Sociedad y/o canjeables por acciones de la Sociedad. Si la Junta autorizaba este punto, los criterios para determinar las bases y modalidades de la conversión quedaban también delegadas a favor del Consejo.
Sorpresa al incluirse dos nuevos puntos en el orden del día
Y comento que la Junta en teoría se celebraba para este tema en concreto porque el presidente durante la celebración de la misma añadió dos puntos más al orden del día. Estos dos puntos correspondían a dos ceses en el Consejo de Administración.
Exposición del presidente
La Junta comenzó con una exposición de José María Castillejo, presidente de Zinkia, muy por encima de la situación que estaba viviendo la compañía. Las dificultades a nivel financiero son muy elevadas y la necesidad de financiación urge. Esta necesidad ha llevado primero a la compañía a presentar preconcurso de acreedores a finales de octubre y ahora toca decidir si se puede salir de la situación de preconcurso o si por el contrario la compañía tiene que declarar el concurso de acreedores. Y lo tiene que decidir antes de final del mes de febrero. Por lo tanto, quedan como mucho poco más de dos semanas para saber si Zinkia entra en concurso o no.
Posible entrada en concurso de acreedores
El presidente de la compañía hice mención a esta posibilidad. Comentó que si la compañía entraba en concurso tampoco era el fin de la compañía. Dijo que el concurso de acreedores es un mecanismo de protección para Zinkia y que ni mucho menos sería la antesala de la liquidación de la empresa si se diera el caso de entrar en concurso.
La verdad es que dados los comentarios realizados por el presidente de la compañía, no me extrañaría nada ver a Zinkia presentar dentro de poco concurso de acreedores.
Necesidades de financiación (bonos, ampliación, …)
Comentó también que la compañía no necesitaba una ampliación de capital. De todas formas, sí que veía la necesidad de emitir unos bonos convertibles en acciones, lo que podría suponer una ampliación de capital dentro de un tiempo pero para hacer atractiva la emisión. Por lo tanto, comentar que Zinkia no tiene la necesidad de ampliar capital pero sí ver necesaria la emisión de bonos convertibles en acciones, para mí es algo un poco contradictorio.
Lo que está claro es que la compañía necesita financiación además de tener que refinanciar la deuda que ya tiene.
Con esto de fondo, para los próximos días se abren tres posibilidades:
- Que consigan refinanciar la deuda que tienen y no emitir bonos convertibles además de salir de la situación de preconcurso. Poco probable.
- Que consigan refinanciar la deuda que tienen y emitir bonos convertibles además de salir de la situación de preconcurso. Probable.
- Entrar en concurso de acreedores. Casi diría que es la situación más probable por la sensación que me han dado los comentarios del presidente en la Junta.
Turno de preguntas
Tras la exposición del presidente, se dio paso a un turno de preguntas.
Hablaron tres accionistas. Uno de ellos, el empresario mexicano Miguel Valladares, intervino a través de un representante legal.
Los tres de una manera o de otra comentaron que lejos de ver mal una ampliación de capital por el tema de la dilución, creían que podía ser lo mejor para la compañía. Pidieron también más datos sobre la posible emisión de bonos convertibles. Además querían saber cuál es la situación real de la compañía y si realmente hay un plan de viabilidad y de negocio para el futuro.
El presidente respondió de manera muy general las preguntas sin entrar en dar datos concreto. Sobre el futuro de la empresa, comentó que hace unos días se firmó un contrato importante en Reino Unido y que pronto se conocerían más contratos. Con esto de fondo y a pesar de las dificultades, afirmó que la compañía está en crecimiento.
Dos ceses en el Consejo de Administración y la tensión subió bastante
Tras el turno de preguntas, el presidente de Zinkia sorprendió al proponer la inclusión de dos nuevos puntos en el orden del día. Propuso el cese de Alberto Delgado como consejero (miembro del Consejo de Administración) y el cese de Angel-Martín Ortiz Bueno como consejero (miembro del Consejo de Administración) en representación de Miguel Valladares.
A partir de este momento la tensión subió de manera muy importante. Hubo quejas ante la negativa del presidente a dar la palabra a los accionistas ya que ya se había terminado el turno de preguntas. Evidentemente los afectados por el cese propuesto querían hablar. Pero no eran los únicos que lo querían hacer. Al final pudieron decir poco algunos de los que querían intervenir pero algo más se les escuchó.
Un accionista levantó también la voz diciendo que no se podían incluir puntos en el orden del día durante la Junta sin haberse comunicado con anterioridad y que podrían declararse nulos dichos puntos. El abogado de la compañía, el propio José María Castillejo y la secretaria afirmaron que el presidente con el porcentaje del capital social que tenía, sí que lo podía hacer.
La tensión subía por momentos y la voz de varios accionistas también subió en varias ocasiones derivando en unas discusiones un tanto elevadas de tono.
Resultados de las votaciones: todo aprobado
Al final todo quedó aprobado al tener José María Castillejo la mayoría del capital. Por lo tanto, se le autorizó al Consejo de Administración a emitir en los términos que estime oportunos una emisión de bonos convertibles en acciones. Además se cesaron a dos consejeros del Consejo de Administración sin nombrarse nuevos consejeros.
Conclusión
La verdad es que me da la sensación que todavía queda tiempo para ver a Zinkia en una situación de estabilidad a nivel financiero. No descarto que entre en concurso de acreedores en los próximos días. Aún así, sigo confiando en que dentro de no mucho tiempo, un año como mucho, todo se despejará y la compañía volverá a presentar unas cifras esperanzadoras en cuanto a volumen de negocio y beneficios.
La “guerra” accionarial dentro de la compañía entre el presidente, José María Castillejo, y el inversor mexicano, Miguel Valladares, no ayuda en nada a Zinkia. Al contrario. Miguel Valladares tenía que haberse hecho con un porcentaje muy importante de las acciones en posesión del presidente con motivo de un préstamo, lo que le convertiría en el principal accionista. Valladares no pudo ejecutar el derecho que tenía al declararse JOMACA, la empresa del presidente que tiene las acciones de Zinkia, en concurso de acreedores.
Toda esta situación evidentemente perjudica a la compañía y hace que sea más difícil que Zinkia pueda crecer o que por lo menos se puedan centrar al 100% en el negocio. La situación de preconcurso, la guerra accionarial, etc, consume mucho tiempo, desgasta y además hace que la firma de nuevos contratos se ralentice o que se firmen en peores condiciones.
Por otro lado, sigo viendo luz al final del túnel. La marca Pocoyó creo que sigue valiendo mucho más de lo que capitaliza la empresa en bolsa más la deuda que tiene. Además, la firma de un nuevo contrato con Square Licensing en Reino Unido da cierta esperanza sobre la continuidad de la actividad comercial de la compañía. Si dentro de poco viéramos más contratos, también tendríamos otras señales positivas.
En definitiva, aunque todo lo que rodea a Zinkia es incertidumbre, peleas accionariales y dificultades muy importantes a nivel financiero, creo que no tardaremos mucho tiempo en ver noticias positivas y una recuperación de la acción. Es cierto que como la compañía entre en concurso de acreedores, la acción seguro que sufre y vuelve a mínimos históricos. Además puede caer a niveles nunca vistos. Pero sigo poniendo un plazo de un año como mucho para ver que todo se normaliza en la empresa, que empiezan a presentar cifras esperanzadoras en materia de resultados y que la acción recuperará niveles que a día de hoy parecen impensables. Creo por tanto que aunque todo en Zinkia parece que es negativo, la acción está a unos precios muy atractivos para invertir una pequeña parte de la cartera que tengamos. Todo lo que sea comprar por debajo de 1€ entiendo que es un gran precio a uno o dos años vista como muchísimo. Evidentemente si compras a 0,50€ mucho mejor que hacerlo a 0,90€. A lo que voy es que el euro por acción creo que lo veremos en cuanto se normalice un poco todo en Zinkia, lo cual puede ocurrir en un par de meses o en un año.
Creo sinceramente que la compañía saldrá de la situación de preconcurso o de concurso de acreedores si finalmente entra en esta situación, que logrará refinanciarse y que conseguirá firmar contratos que permitan a Zinkia crecer de manera importante en los próximos años. De ahí que siga con mis acciones compradas a 0,72 euros en 2012 y a 1€ en 2013. Mantengo una valoración cercana a los dos euros aunque a día de hoy parezca un nivel casi inalcanzable.
