Zinkia ha presentado esta semana una emisión de bonos que ha levantado más odios que pasiones en el mundo financiero y sobre todo en la que los medios, si de algo se han hecho eco, son de las advertencias de la CNMV hacia esta emisión. Y no es que me parezca mal, ni mucho menos, estas advertencias de la CNMV sobre la difícil situación financiera por la que atraviesa la compañía y el riesgo que supone invertir en estos bonos junto con la publicación de ellas en los principales medios económicos en España. Estamos bastante escarmentados con ciertas prácticas de la mayoría de las entidades financieras en estos últimos años en los que han llegando a colocar productos a cientos de miles de clientes a los que, en muchos casos, les han hecho perder algo más que dinero.
Hay que andar con pies de plomo y advertir a todo el mundo de los riesgos que supone invertir en ciertos activos financieros. Esto sin duda es bueno a pesar de que en muchas ocasiones se está siendo demasiado duros con las compañías lo cual hará que les cueste aún más obtener la financiación que buscan.
Entrando en detalle en la emisión, los principales puntos son:
- Importe total de la emisión: 7.780.000 euros
- Valor nominal: 1.000 euros
- Plazo: 3 años
- Tipo interés anual: 11%
Por lo tanto, cualquier inversor puede comprar estos bonos a partir de 1.000 euros y podrá recibir durante 3 años un 11% de interés anual.
Ahora vienen las advertencias:
- Zinkia está en una situación financiera complicada y no puede a día de hoy sin financiación añadida hacer frente al pago de sus deudas a corto plazo.
- Zinkia podría presentar el concurso de acreedores dada la debilidad económica de sus cuentas y las tensiones de tesorería por las que está pasando.
- Zinkia ha presentado unos resultados del primer semestre malos.
- Zinkia debería pagar un tipo de interés mayor dado el riesgo que presenta
- Etc
Como vemos, no parece a simple vista que estos bonos sean una alternativa nada buena en la que invertir.
La compañía tiene como sea que refinanciarse a corto plazo y esto es así. Si no, entiendo que iría al concurso de acreedores, lo que no es equivalente a liquidar la empresa o que vaya a desaparecer en breve. El concurso de acreedores es una situación legal que ampara a las empresas a suspender pagos para ganar tiempo, reestructurar la compañía financieramente hablando e intentar llegar a un acuerdo con sus acreedores para pagarles las deudas que les deben. A partir de ahí, la compañía podría salir reforzada y continuar con su actividad normal dando por finalizado el concurso de acreedores o podría pasar a un proceso de liquidación en el que sí que ahora la empresa desaparecería.
Con esto de fondo, Zinkia necesita dinero para continuar como la gran mayoría de las empresas en España. Y lo busca con una emisión de bonos.
La necesidad a refinanciar las deudas que tienen las empresas está siendo muy habitual en estos últimos años por parte de muchas empresas. Hace poco por ejemplo hemos visto al Banco Popular emitiendo unos bonos convertibles al 11,5%. Habrá a gente que el Banco Popular le dé mas seguridad que Zinkia y se entiende. Pero si miramos cómo cotizaba en bolsa en 2007, llegando a estar por encima de los 78€, y cómo está hoy, por el entorno de 4,20€, podemos hacernos una idea de lo mal que lo ha pasado un banco que era ejemplo de gestión y rentabilidad durante muchas décadas. Se ha tenido que refinanciar varias veces por varios cientos de millones de euros si no quería ver peligrar su existencia como banco independiente. A lo que voy es que casos como Zinkia o Banco Popular, es decir, compañías que han necesitado de financiación urgente para poder seguir adelante, podemos sacar muchísimos en España.
Hoy Zinkia tienen riesgos pero los mismos que muchas empresas y los lógicos en una época de casi ausencia de crédito bancario. Esto hay que tenerlo presente al igual que los riesgos y amenazas que supone invertir en estos bonos que quiere sacar al mercado.
Ahora cada uno debe analizar si la compañía va a poder salir adelante o no, si va a poder encontrar la suficiente financiación para despejar sus problemas financieros a corto plazo, y si va a poder hacer frente a sus deudas y nuevos compromisos como los que contraerá con los inversores que compren estos bonos.
Mi opinión es que Zinkia tiene algo muy importante y que vale mucho dinero. Para mí, la marca Pocoyó vale mucho y al final conseguirán ir monetizando todo ese valor con la venta de licencias a nivel mundial.
Es cierto que la compañía “peca” de excesivo optimismo en sus previsiones de resultados. Yo personalmente se lo he dicho a su presidente e incluso en mi último análisis tras los resultados anuales de la compañía, comenté que tomaba al 50% las previsiones de Zinkia para este año. Es decir, que me creía la mitad de lo que dicen. También en mi último análisis decía que la compañía tenía dos problemas muy importantes: la partida de clientes y la deuda. La partida de clientes era un problema porque había crecido de manera impresionante. Esto quiere decir que han vendido mucho pero que no lo han cobrado. Comentaba que esta situación podría provocar unas tensiones de liquidez muy importantes y graves para Zinkia. Por otro lado estaba la deuda. Una compañía con mucha deuda es una compañía al filo de la navaja. Es decir, que un pequeño bache en las ventas en un año no sólo les podía desviar algo de su trayectoria si no que les podía hacer tambalearse como compañía. Aún así, pensaba que la compañía cotizaba a unos precios de derribo y que era muy interesante comprar acciones. Ya compré acciones de Zinkia en julio de 2012 y hace unos meses volví a comprar. Por lo tanto soy accionista de Zinkia y sigo confiando en que mi inversión saldrá bastante bien. Pero evidentemente me puedo equivocar y asumiré el error, perderé lo que tenga que perder y seguiré hacia delante. Esto no me preocupa, sobre todo cuando Zinkia supone un 6% de mi cartera. Podría llegar a perder el 100% y el resultado de mi cartera seguiría siendo excelente gracias a otros aciertos como el de Gowex. Es decir, hay que asumir que a veces uno fallará pero lo importante es que los aciertos sean mucho mayores a los errores.
Volviendo a por qué confío en Zinkia, sabiendo que puede llegar incluso a presentar concurso de acreedores a corto plazo, me gustaría dar algunos datos que me hacen ser optimista. Antes también me gustaría señalar que por ejemplo otra compañía del MAB, Catenon, presentó hace unos meses “preconcurso”, logró durante ese tiempo refinanciar su deuda sin quitas y a día de hoy creo que está en una posición inmejorable para crecer como empresa (ingresos y beneficios) y para que la cotización suba con fuerza dados los precios a los que ha llegado a cotizar y sigue cotizando.
Ahora Zinkia, llegando a presentar concurso, lo cual no lo creo, o sin presentarlo, tiene en Pocoyó su principal activo. Y por qué creo que Pocoyó vale tanto. Cuánto es difícil saberlo pero mucho más que la capitalización de la compañía (19 millones de euros), estoy convencido. Y lo estoy por las audiencias que está teniendo en internet. Las audiencias son la clave para estas marcas. Sin ellas estas marcas no valen nada. Pero si las audiencias son muy elevadas, el valor de la marca será también muy elevado.
Dejo unos datos a continuación algunos datos de la audiencia online:
Por comparar con otras grandes marcas, por ejemplo en Facebook “Dora la exploradora” que vende cientos de millones de euros tiene 1,8 millones de fans. Evidentemente los contratos que tiene Dora son mucho más potentes que los que tiene Zinkia con Pocoyó. Pero es cuestión de ver el posible de recorrido que pueden llegar a tener los ingresos de una marca tan vista como es Pocoyó.
A final, la clave ahora en Zinkia es saber cuánto vale Pocoyó. Para algunos valdrá poco y para otros mucho. Yo creo que mucho y bastante más de lo que vale hoy la compañía en bolsa, por este motivo compré acciones a 0,72 euros en julio de 2012 y a 1 euro en mayo de este año. Yo creo que dentro de uno o dos años la acción va a estar muy por encima sobre los precios a los que compré acciones. Sé que la empresa está en un mal momento financiero y que incluso puede dar algún susto a corto plazo. Pero es que creo que la marca de Pocoyó hace muy atractiva la inversión en Zinkia, como accionista, a los precios a los que está cotizando en estos días.
En cuanto a invertir en Zinkia vía estos bonos, mi opinión es clara dado mi perfil inversor y dada mi situación. Yo prefiero comprar acciones a estos bonos. El potencial de revalorización ni lo comparo. Prefiero asumir el riesgo de ser accionista con todo el potencial que le veo a la acción a ser bonista de la compañía. Pero para otros perfiles de inversión, es decir, para gente que no quiera asumir lo que supone ser accionista y estar a la cola en la lista de los que tienen que cobrar ante una hipotética liquidación de la sociedad, comprar estos bonos puede ser una alternativa interesante.
En definitiva, tenemos que situarnos bien y saber que Zinkia está en una situación muy delicada a nivel de tesorería. Si no consigue financiación, seguramente presente concurso de acreedores pronto. Pero por otro lado, yo creo que van a conseguir esta financiación y que independientemente de la evolución de los resultados de la compañía, Zinkia tiene un gran activo con el que hacer frente a sus pagos y con el que poder ganar mucho dinero. Este activo es la marca Pocoyó.
¿Cuánto vale Pocoyó aún con la empresa en concurso de acreedores? ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar una gran compañía internacional por los derechos de Pocoyó? Aquí está la clave. Si crees que vale mucho y te parece interesante ganar un 11% con la compra de estos bonos, adelante. Si prefieres asumir más riesgo pero poder ganar muchísimo más vía bolsa, compra acciones de Zinkia, están para mí a precios de derribo. Si no crees que vale por los menos 20 millones de euros la marca Pocoyó o tienes dudas o no quieres asumir unas posibles pérdidas importantes, olvídate de Zinkia.

