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“Esta empresa no debería cotizar en el MAB”

inversor-y-volatilidad (foto: AP)

En ocasiones escucho si una u otra determinada empresa no debería cotizar en el MAB. Casi siempre me preguntó por qué se dice esto y no se dice, “yo no invertiría en ese tipo de empresas” o directamente “yo no pongo un euro en tal empresa”. La cuestión de si una empresa debe o no debe cotizar en un mercado alternativo creo que debería recaer en el Consejo de Administración de una compañía y en la Junta General de Accionistas de una empresa. Los requisitos para cotizar en un mercado alternativo creo que deberían ir más hacia lo que existe en el AIM (el MAB inglés), sin grandes exigencias (realmente son muy pocas) y a partir de ahí ya el inversor será quien decida si invierte o no en una determinada empresa.

Es decir, antes que prohibir prefiero que impere la libertad de decisión de un inversor a la hora de invertir. Evidentemente, tenemos que tener una información fiable, unas cuentas controladas y auditadas por un auditor y más cosas. A partir de ahí, ya será cada uno el que decida si quiere arriesgarse a invertir en el futuro de una determinada compañía y si da un voto de confianza a su plan de negocio. El que tampoco se fie de los auditores ni en lo presentado por las empresas en referencia a su presente y pasado, también lo tiene fácil; no invierte y no tendrá sustos de ningún tipo.

Por lo tanto, yo prefiero ver 200 empresas cotizando en el MAB que 20. El inversor tendrá que ser exigente y coherente con el riesgo que asume. Deberá poner en duda todo lo que estime oportuno. Buscará la empresa que más se adapte a su perfil de inversión. Con esto de fondo, si de 200 compañías sólo 2 pasan tus filtros o controles, sólo invertirás en dos. Si de las 200 no te gusta ninguna por los motivos que sean, como por ejemplo que no te creas su plan de negocio, no confíes en su equipo directivo, no te guste su sector, etc, no invertirás en ninguna. Pero si de 200 hay 10 que te gustan, con diferentes riesgos, compañías de diferentes sectores, pues ahí las tendrás para invertir de una manera fácil, sencilla y rápida.

De ahí que insista en que prefiero que impere la libertad de cotización y la libertad de inversión, antes que la prohibición y la puesta en marcha de muchísima regulación para evitar sustos o que empresas que salgan al MAB no terminen liquidándose tras fracasar con sus proyectos. En EEUU o UK el fracaso se entiende y no da miedo. Se financian muchos proyectos y se sabe que muchas inversiones no llegarán a buen puerto. Lo importante es el balance global. Y este balance es positivo en estos países porque se entienden estas inversiones.

Otra cosa es que creo que el mecanismo de suspensión de cotización debe existir para ciertos casos como es la falta de información o falta de la auditoría de las cuentas anuales por poner un ejemplo. Y ya a otro nivel, están las faltas graves y muy graves como podría ser presentar unas cuentas falsas. Aquí en el MAB, como en el Mercado Continuo, pero también a nivel de empresas no cotizadas, sí que sería bueno que las sanciones fueran ejemplares, rápidas y contundentes.

En definitiva, aunque ya lo he comentado en otras ocasiones, vuelvo a insistir ahora. Creo que todo lo comentado en este artículo se centra más en el modelo de MAB que queremos tener. ¿Queremos un MAB muy exigente, exclusivo, restrictivo y con pocas empresas pero muy buenas y ya consolidadas o queremos un MAB más abierto, más libre y con muchas empresas de todo tipo y riesgos donde el inversor tenga multitud de opciones de inversión?

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