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Los Días de Gloria (libro de Mario Conde) – Post 0 –

Estoy leyendo el libro de Mario Conde, “Los días de gloria”, y la verdad es que me está gustando bastante. La historia que cuenta, sea verdad, medio verdad o mentira, a mi personalmente me engancha. Es una especie de “novela” financiera y de documento histórico de una época en la que España empezaba a abrirse al mundo además de querer mostrarse como un pequeño país (por importancia en ese momento) que quería ser algo en el panorama mundial.

En Los días de gloria, más concretamente Mario Conde cuenta cómo cambió la vida de un joven que, con apenas 24 años, pasó de ser número 1 de su promoción como abogado del Estado a convertirse, con solo 39, en presidente de uno de los siete bancos más prestigiosos de su país.

Llevo casi una cuarta parte del libro, unas 200 páginas de 800 y pico que tiene, y ya he leído varias historias interesantes. En esta parte del libro, destaca la venta de Antibióticos por 450 millones de dólares (de los de hace 25 años).

El libro empieza sorprendiéndome bastante. En la página 2 de la Introducción (página 12 del libro), nombra al que fue llamado a ser mi padre, siempre y cuando faltara el mío de verdad. Es decir, nombra a mi padrino como un protagonista fundamental en la ejecución de la intervención de Banesto el 28 de diciembre de 1993. La verdad es que siempre supe que “algo” sabía y que algo debió hacer en esta intervención pero dado que tenía 15 años por esas fechas y dada la discreción de mi tío (padrino a la vez), nunca se habló mucho del tema dentro de mi familia. Si luego lo pienso, la verdad es que ¿cómo no iba a ser protagonista el secretario general y responsable de asuntos jurídicos del Banco de España (en esas fechas) en la intervención de Banesto? Pero repito que nunca se habló del tema dentro de mi familia, o por lo menos, siempre se llevó con absoluta discreción todo lo relacionado con Banesto y con Mario Conde. Tanto que si miráramos las operaciones bursátiles en el año de la intervención de familiares directos de mi padrino, podríamos observar cómo se perdió bastante dinero con acciones de Banesto. Evidentemente que si un familiar tiene acciones de Banesto y las vende unos días antes de la intervención por el “mensaje” de mi padrino, el uso de información privilegiada podría ser más que demostrable pero también podría enmascararse de muchas maneras. O es que cualquiera de nosotros si sabemos a ciencia cierta que una determinada compañía financiera va a ser intervenida y por tanto que sus acciones en ese momento caerán de manera abrupta, y si además sabemos que nuestro hermano o padre tiene muchas acciones de esa empresa, no le diríamos que vendiera dichas acciones??? Pues, realmente no se si mi padrino comentó de manera clara la intervención de Banesto a sus familiares antes de que ocurriera, lo que sí se es que muchos familiares suyos perdieron dinero con Banesto cuando perfectamente se podían haber evitado esas pérdidas.

Dejando de lado la integridad que pueda tener mi padrino o su honorabilidad, no entro ahí, las palabras de Mario Conde hacia él son bastante “duras”. Obvio si pensamos que fue uno de los ejecutores de una intervención que califica él como derivada de una decisión política enmascarada dentro de una decisión económico-financiera que no se ajustaba con la realidad. Partimos de la base que el libro es la versión de los hechos de Mario Conde. Es su verdad la cual no la pongo en duda, en principio. Pone al que fue secretario general y responsable de asuntos jurídicos del Banco de España como un “chantajista” y como un hombre más al servicio del “Sistema”. Puede que fuera sólo el “mensajero” pero es que era el mensajero de un chantaje (según Conde) y uno de los ejecutores de unas órdenes de intervención con muchas “sombras” de una entidad financiera. Ponía en su boca un mensaje de chantaje a directivos de Banesto por el cual, o salían públicamente y decían que Banesto estaba fatal, que la intervención estaba justificada y que todo había sido culpa de Mario Conde y de su mala gestión o que ellos llevarían la misma “suerte” que el expresidente de Banesto. Dejando de nuevo de lado la justicia o no de las decisiones tomadas por el Banco de España, el chantaje según Mario Conde estaba ahí. Sus colaboradores y directivos de Banesto en ese momento no aceptaron dicha petición y por tanto la cárcel sería también su destino. Por otro lado pienso en el dilema que pudo tener mi padrino en ese momento. Si era un integrante más en la decisión del Sistema, estaría de acuerdo por tanto en las decisiones tomadas. Pero si no lo era y además si la decisión de sus jefes la veía injusta, ¿qué es lo que debía hacer? ¿Debía llevarla a cabo (es decir, cumplir órdenes) o debía dimitir (ya que si no estaba de acuerdo con lo que se iba a hacer o pensaba que era injusto y no ejecutaba órdenes sabía a lo que se exponía)? Si nosotros no estamos de acuerdo con lo que hacen nuestros jefes y nuestra empresa, la dejaríamos? Si nos pide nuestra empresa y nuestro jefe que seamos el mensajero de un chantaje, lo seríamos? Si nos pide nuestro jefe algo que crees que es injusto y que puede llevar a alguien a la cárcel, dejarías tu puesto de trabajo? Pero si crees que es justo, acatarías las órdenes y ayudarías a que un ladrón fuera a la cárcel?

Difícil postura y difícil situación. Lo que está claro es que moverse por el Sistema es moverse por un arma de doble filo con ambos lados muy afilados, tanto para bien como para mal. También puedo decir que yo no he hablado de este tema con mi padrino, que no conozco su versión ni su verdad, ni creo que vaya a hablar con él en el futuro de este tema si no es él quien lleve la iniciativa para hablar sobre lo ocurrido.

Por tanto, por lo que a mí respecta, desde la página 2 del libro ya tenía otro motivo más de interés para continuar leyéndolo.

Continuaré comentando el libro en próximos posts.

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