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El MAB: el Patito Feo de los Mercados de Valores

El MaB en lo que se refiere al segmento de Empresas en Expansión (EE) es un mercado joven, con menos de nueve años de vida, y que debería tener un futuro prometedor en un país como es España.

En el MaB (EE) lo que nos vamos a encontrar son compañías con proyectos en expansión muy interesantes, innovadoras y que podrán crecer mucho en pocos años. Por el lado negativo la naturaleza de estas empresas hará que también un porcentaje relevante de las cotizadas en el mercado alternativo pasen por dificultades e incluso se puedan ver quiebras y liquidaciones de compañías. Las pymes viven en el filo de la navaja de manera constante aunque estén consolidadas en su sector y presenten resultados positivos. De un año para otro y debido a una gran cantidad de posibles factores la evolución de una compañía se puede torcer hasta el punto de entrar primero en preconcurso de acreedores, luego en concurso, para terminar liquidándose. Pero también nos encontraremos compañías que no parece que sus cuentas y resultados digan nada positivo y que en 12 meses pasen a facturar y ganar un dinero muy importante. Esto es lo que nos encontraremos en el MaB y no todos los inversores son aptos para realizar inversiones en este tipo de compañías.

Entrando en la corta historia de vida del Mercado Alternativo Bursátil, segmento Empresas en Expansión, creo que hoy podríamos considerar al MaB como el Patito Feo de los mercados de valores en España. La primera compañía que se incorporó a este mercado fue Zinkia, la productora de Pocoyó, el 15 de julio de 2009 por lo que este mercado tiene algo más de ocho años y medio de vida. Esta misma empresa ha pasado por un preconcurso de acreedores, luego entró en concurso consiguiendo finalmente poder sobreponerse a esta situación financiera delicada y salir del concurso para intentar volver a la senda del crecimiento y de los beneficios en sus cuentas durante los próximos años.

Durante estos ocho años se han incorporado 46 empresas al MaB (EE), habiéndose excluido a cinco de ellas. De estas cinco empresas excluidas, tres se han liquidado (Bodaclick, Diario Negocio y Nostrum – no confundir con Home Meal) y una se excluyó (Lumar) tras decidirlo su Consejo de Administración al estar viviendo una situación financiera muy delicada y no poder mantener el rigor y los costes económicos que suponía estar cotizando en el Mercado Alternativo Bursátil. También hemos vivido una gran historia de éxito que acaba de culminar con el paso de MásMóvil del MaB al Mercado Continuo. MásMóvil inició su andadura en el MaB siendo Ibercom el 30 de marzo de 2012 a un precio de 3,92 euros. Luego Ibercom se unió a MásMóvil, se realizaron grandes operaciones corporativas y ha terminado su andadura por el MaB este 13 de julio de 2017 cerrando la cotización en 61,00€ lo que significa una revalorización de la acción durante algo más de cinco años de un 1.450%. Es decir, que se ha multiplicado el precio de la acción por más de 15 veces. El tamaño de la compañía se ha multiplicado todavía más ya que se han realizado fuertes ampliaciones de capital. La Sociedad ha pasado de capitalizar el día de su incorporación en 15,8 millones de euros a capitalizar su último día de cotización en el MaB este 13 de julio de 2017 en 1.217 millones de euros (ha multiplicado su tamaño por 77 veces).

Por otro lado hemos tenido en la corta historia del MaB un escándalo bastante sonado y comentado como fue el Gowex. El fraude de Gowex hizo mucho daño al mercado alternativo en general convirtiendo este mercado en el Patito Feo de los mercados de valores en España. Injustamente a mi entender se generalizó por una parte importante de los inversores y de la gente que sigue los mercados el fraude a todo el mercado alternativo. Se habló de todo lo negativo que tiene la inversión en este tipo de compañías, de las empresas que pasaban por dificultades, de que son compañías que venden humo, que no facturan nada o casi nada, etc. Se hablaba de manera despectiva de la naturaleza de estas compañías. Que su facturación es reducida o nula en ocasiones es cierto, pero es que esto se ve en otros mercados europeos o en EEUU y lo toman como algo normal. Que son empresas en pérdidas y que necesitan mucho dinero para sacar adelante sus proyectos, también es verdad. Que hay valoraciones fuera de lugar, también. Que en ocasiones se pierde el 100% de lo invertido, nadie lo debe negar en ningún momento. La cuestión es que sabiendo esto, en este mercado se debería meter el inversor que quiera asumir los riesgos que entrañan este tipo de empresas. Igual que existe el Venture Capital, el Capital Privado y el Capital Riesgo, existe un Mercado de Valores como el MaB en el que a mi entender deben cotizar todo tipo de compañías en las que los inversores serán los que tendrán que decidir en cuál quieren invertir y en cuál no. Yo prefiero tener un mercado con 1.000 compañías y elegir 10 en las que invertir a tener un mercado con sólo 10 compañías aunque sean consideradas las 10 como “buenas”. Lo bueno o las oportunidades de inversión creo que las deben decidir los inversores y los riesgos a asumir también.

Lo que está claro es que tras la catástrofe que significó la aparición de un fraude como Gowex, la gente desconfió del MaB. Parecía que sólo se producían fraudes y escándalos en el MaB cuando tenemos ejemplos antes y después de Gowex muchísimos más abultados en el Mercado Continuo, en empresas del IBEX 35 o en otros mercados de valores de referencia a nivel internacional.

Gowex era mentira y había unas cuentas que eran falsas. Los que las analizamos y las mirábamos, a mí me ocurrió, me las creía al estar auditadas, al incorporar la empresa directivos reconocidos a nivel internacional dentro de su sector, etc. Resultó que todo era falso. No era un problema de valoración. La compañía valía cero euros al ser un fraude. Un fraude que asumir, digerir y del que aprender. Pero los que seguíamos apostando por este mercado veíamos que la gente lo miraba como miraban al Patito Feo en el famoso cuento clásico. El MaB era ese mercado feo, al que nadie quería acercarse, un mercado malo que si no era rechazado por la comunidad inversora en general era el hazmerreír de una gran cantidad de inversores. “¿Pero cómo inviertes ahí?” “¿Pero cómo inviertes en este tipo de empresas cuyas cuentas son falsas y que venden humo?”. Esta sensación se extendió y había que lidiar con ello. “El MaB ha muerto”. Hablar del MaB o de sus cotizadas era motivo para que te miraran mal como inversor, para que pensaran que si estabas loco, que no tenías ningún tipo de criterio a la hora de invertir, etc. Todo o casi todo lo que rodeaba al MaB era negativo. Por un lado me molestaba pero por otro lado pensaba que esta situación me situaba ante una gran oportunidad. Si el MaB no se cerraba y si seguía creciendo estaba entonces ante una gran oportunidad tanto a nivel de inversión como profesional. La bolsa y los mercados de valores siempre me gustaron. La inversión en pymes me entusiasmaba por el potencial de crecimiento y por lo divertido y emocionante que significaba para mí seguir la evolución de las pequeñas empresas. La combinación de ambas cosas, mercado de valores y pymes innovadoras, hizo que el MaB fuera el mercado en el que quise centrar tanto mis inversiones como mi trayectoria profesional. Con la sensación de estar además ante el Patito Feo de los mercados de valores, esto hizo apostar aún más fuerte por él. Cuando apenas tienes inversores fijándose en este mercado, en estas empresas, cuando no hay institucionales que se fijen en el MaB, cuando la gente incluso lo margina, ahí es cuando podrás encontrar grandes oportunidades siempre y cuando sepas también la naturaleza de este tipo de inversiones. Ser el Patito Feo de los mercados de valores no es lo más recomendable y supone pasar por malos momentos y por dificultades que otros mercados no tienen. Pero mi sensación es que este Patito Feo un día, y sin darse cuenta el mismo, se acercará a la comunidad inversora y brillará. Nos daremos cuenta de lo que proporciona tener un buen mercado alternativo en España, de las empresas a las que se les puede ayudar a sacar proyectos innovadores, tecnológicos, que necesiten de trabajadores muy cualificados y que aportan a nuestro país una mejora constante en multitud de sectores y campos económicos y sociales. Por el camino caerán empresas, esto está claro. Pero la rueda no debe parar en el sentido de que las buenas inversiones y las buenas empresas tendrán que compensar las historias negativas. Añoramos en ocasiones otras zonas del mundo donde se apoyan a los emprendedores y a los inversores que ayudan a sacar adelante proyectos muy complejos. Nos quejamos cuando los jóvenes muy preparados se tienen que ir de España de manera obligada porque no hay trabajos cualificados para ellos. El Mercado Alternativo tendría que ser una herramienta más dentro de una cadena que debe funcionar para apoyar a las pymes, a la financiación alternativa a la bancaria, ayudarlas a crecer, ganar tamaño, generar proyectos innovadores, tecnológicos y un número importante de empleos cualificados. Para ello evidentemente se necesitan inversores y apoyo al mercado como concepto si queremos y creemos en lo que puede suponer tener un gran mercado alternativo en España.